El Gobierno pide al PSOE que se «calme» en su ofensiva contra Catalá
Por segunda semana consecutiva los socialistas centrarán la sesión de control en la corrupción.
nuria vega | madrid
El paso del tiempo no está sirviendo al Gobierno para desprenderse de la sombra de la operación Lezo. Por segunda semana consecutiva el PSOE volverá a centrar la sesión de control en el Congreso en los escándalos de corrupción que afectan a los populares y en las derivadas del caso que acabó con el expresidente madrileño Ignacio González en prisión. Además, el martes el pleno debatirá la moción en la que los socialistas plantean reprobar al ministro de Justicia, Rafael Catalá, al fiscal general, José Manuel Maza, y al responsable de Anticorrupción, Manuel Moix, por sus supuestas trabas a la investigación.
«Pido a los grupos parlamentarios que se tomen estas cosas con cierta calma», intentó ayer reconducir el conflicto el portavoz del Ejecutivo tras el Consejo de Ministros. Íñigo Méndez de Vigo, sorprendido por que se negara a Catalá el crédito «antes de explicarse» en la comisión de Justicia, advirtió, sobre todo al PSOE, del perjuicio que puede causar no ya al Gobierno, sino a España «achacar comportamientos incorrectos», como chivatazos o injerencias, a las principales organizaciones del Estado. «Pediría cautela en esta cuestión porque se pueden dañar las instituciones -advirtió- y no es bueno en un momento en el que España, después de años difíciles, es una referencia en Europa y América Latina».
Tampoco admiten en La Moncloa la tesis de la oposición de que las investigaciones judiciales siguen su curso y emergen nuevos escándalos no gracias, sino «pese» a la Fiscalía. Las detenciones o las revelaciones que se van conociendo son precisamente a ojos del Gobierno la prueba de que el Ministerio Público «está funcionando adecuadamente».
Convencido de que así es, José Manuel Maza no encontró ayer razones para cesar a Moix o dimitir él mismo, como exige el PSOE.