Susana Díaz se multiplica ante la fuerza de la campaña de Sánchez
Los afines a la presidenta andaluza se ceban con el cambio de criterio del exlíder del PSOE.

Susana Díaz participó ayer en un acto con militantes en Mataró. QUIQUE GARCÍA
p. de las heras | madrid
Si se le pregunta, Susana Díaz responde que no quedó impresionada por el músculo que demostró tener Pedro Sánchez en la recogida de avales para formalizar su candidatura a la Secretaría General del PSOE. Como mucho, admite que quizá le sorprendió un poco, pero no tanto como la cantidad de militantes que decidieron firmar por ella. Lo cierto es que en los últimos días la presidenta andaluza ha intensificado su campaña y ha pasado de manera clara a la ofensiva. Sus afines admiten haber entendido que hay que apretar.
«No hemos ido de sobrados, pero por responsabilidad, por no tensar más la situación, evitamos entrar en el cuerpo a cuerpo; nos ha faltado explicación frente a la posverdad de Pedro», alegan fuentes cercanas a la dirigente andaluza. Ahora intentan recuperar el tiempo perdido. Díaz repite una y otra vez cosas como que el único secretario general «derrocado» fue el madrileño Tomás Gómez, que Sánchez simplemente dimitió tras perder una votación en la que se decidía sobre celebrar o no un congreso exprés «a su medida»
La líder de la federación andaluza, la única de los tres aspirantes que no había presentado un documento sobre las medidas que pondrá en marcha en caso de liderar el partido, ha convocado además un acto para hacerlo el próximo martes; ha multiplicado sus apariciones en programas televisivos de gran audiencia, y ha intensificado su presencia en aquellos territorios que le son más hostiles.
Pero sobre todo, ha endurecido su discurso. Ahora hace apelaciones claras y directas a Pedro Sánchez. Y no es la única.
Al ejercicio se han sumado algunos dirigentes territoriales como el extremeño Guillermo Fernández Vara. Ambos aprovecharon el último cambio de criterio de Sánchez sobre cuál debe ser la relación del PSOE con Podemos (su programa ha sido corregido y ya no aboga por una «alianza de progreso» con otras fuerzas para vencer al PP) y sobre el reconocimiento de Cataluña, el País Vasco o Galicia como naciones (ahora deja claro que habla de naciones «culturales» y no políticas) para atacar su falta de convicciones.
«Cuando cambiamos las cartas a cada momento para ver si encontramos oídos que nos aplaudan, corremos el riesgo de que finalmente no sepamos dónde queremos ir», reprochó Fernández Vara.