La UCO, eje de la lucha de los partidos
Ya ocurrió en 2009, tras estallar el caso Correa. La Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la policía se convirtió en arma arrojadiza entre los partidos. Y ahora, a cuenta de los casos Lezo y, sobre todo Púnica, han situado en las últimas horas a la Unidad Central Operativa (UCO) en el epicentro de la refriega política, sobre todo después de que la presidenta de Madrid, Cristina Cifuentes, afirmara que la Guardia Civil hace «juicios de valor sin fundamento jurídico alguno» cuando le acusa de prevaricación y cohecho por la adjudicación de la cafetería de la Asamblea de Madrid.
La exconsejera de Educación, Juventud y Deportes de la Comunidad de Madrid Lucía Figar echó más leña al fuego y pidió al juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco el sobreseimiento de su imputación en la trama Púnica porque está basada en «meras hipótesis y conjeturas» de la UCO. Ante estos ataques a los especialistas del instituto armado, el PSOE pidió la comparecencia del ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, y del director general de la Guardia Civil para aclarar si ambos «defienden a la Guardia Civil o defienden a la señora Cifuentes» tras sus acusaciones contra la UCO.
En el Senado también se pidieron explicaciones. La parlamentaria de Podemos Isabel Mora registró una pregunta al Gobierno en la que le pide explicaciones.