Rajoy rechaza la equidistancia ante el proceso catalán, que compara con el ‘brexit’
El presidente está convencido de que una Cataluña independiente «se irá de Europa».
Rajoy clausuró la reunión del Círculo de Economía. ANDREU DALMAU
efe | sitges (barcelona)
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, instó ayer a evitar la «equidistancia» entre quienes defienden el cumplimiento de la Constitución y quienes aspiran a la independencia de Cataluña, un proceso que comparó con el brexit .
La equiparación entre el proceso soberanista catalán y la salida del Reino Unido de la UE, así como una llamada a toda la sociedad a implicarse en este debate ante las consecuencias del mismo, la realizó Rajoy en su intervención en la clausura de las jornadas del Círculo de Economía de Sitges.
En este acto, el presidente del Círculo, Juan José Brugera, instó a Rajoy, al igual que hizo el pasado jueves al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, a intentar buscar una solución mediante el diálogo y la política.
Con ello se mostró de acuerdo el jefe del Ejecutivo, pero precisó que no se trata sólo de un asunto que dependa de él.
«Será un poco del presidente del Gobierno, del Gobierno, de los diputados y de todas aquellas personas que crean en su país. No sólo es un tema de los políticos», recalcó Rajoy en una invitación a otros sectores sociales a que se impliquen en el debate sobre las consecuencias de este proceso que, a su juicio, supondría «un trauma» de «terribles» repercusiones económicas.
Sus consecuencias las comparó con las del brexit , ya que dijo que, al igual que ocurre con los independentistas, muchos aseguraban que no iba a pasar nada en el Reino Unido cuando se está comprobando que eso no era cierto.
Recordó que incluso algunos de los que dijeron que no habría consecuencias para los británicos, comentaron después que habían sido muy exagerados en la campaña electoral y que les habían mentido».
De la misma forma, está convencido de un resultado inmediato de una Cataluña independiente: «Se irán de Europa digan lo que digan».
Pero invitó a que todo el mundo tenga la «absoluta certeza» de que no permitirá el referéndum e intentará hacer todo lo posible para que se imponga el sentido común. Aunque asumió que cada uno pueda defender sus razones, precisó que «hay algunos que tienen más razones que otros».