Rajoy confía en Moix a pesar de tener una sociedad en Panamá
Catalá y Maza se distancian del fiscal, copropietario de una compañía offshore.

El fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix. JUANJO MARTÍN
r. gorriarán | madrid
Mariano Rajoy ratificó su confianza en el fiscal jefe Anticorrupción con un solitario «sí». No hizo más comentarios sobre el que es posible que en las próximas horas sea exfiscal jefe tras salir a la luz que es copropietario de una sociedad patrimonial en Panamá. El ministro de Justicia y el fiscal general, habituales valedores de Manuel Moix, marcaron en esta ocasión distancias. La oposición en bloque exigió su dimisión y demandó explicaciones en el Congreso a sus superiores.
El presidente del Gobierno no quiso meterse en jardines difíciles de salir y se limitó al monosílabo afirmativo sobre su confianza en Moix. Lo hizo al término de la cumbre hispano-portuguesa celebrada en la localidad lusa de Vila Real, en la que estuvo informado por sus colaboradores de que el fiscal jefe Anticorrupción posee desde 2012 el 25% de la compañía Duchesse Financial Overseas radicada en Panamá. La firma es la propietaria de un chalé de alta gama en la localidad madrileña de Collado-Villalba en el que residieron los padres de Moix hasta su fallecimiento en 2008 y 2011, según reveló el diario digital Infolibre. Los hijos heredaron la sociedad y no la disolvieron por las dificultades económicas de uno de los cuatro hermanos para hacer frente a los gastos de la operación, de acuerdo a fuentes cercanas al fiscal.
El inmueble de seis habitaciones, cinco baños, dos salones, despacho, bodega con una barra de 60 metros y piscina cubierta está a la venta en la web especializada Idealista.com, y el precio es de 570.000 euros. Tiene una extensión de 645 metros cuadrados y una parcela de 4.750 metros en la urbanización de lujo Dominio de Fontenebro. Moix, según la versión de su entorno, trató de renunciar a su parte, pero sus hermanos se negaron porque no podían asumir los costes de mantenimiento. Cuando heredó la sociedad offshore y el chalé familiar era fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid apadrinado por el entonces ministro de Justicia, José María Michavila.
Moix no ha querido comentar el asunto y se limitó a decir que es «ético que los hijos hereden de los padres». Nada más. Lo que está claro es que su futuro profesional está en el aire, según admiten fuentes jurídicas y del PP, y eso que solo lleva tres meses en el cargo. Su situación ya era delicada desde que se conocieron sus movimientos para limitar el alcance de la operación Lezo que acabó con el expresidente madrileño Ignacio González en prisión. También quedó mal parado tras el intento frenado por el fiscal general de relevar a los fiscales que investigan el caso del 3%, las supuestas comisiones a Convergència.
Cómo será de frágil su posición que sus dos grandes defensores colocaron tierra de por medio. El ministro de Justicia, Rafael Catalá, dijo desconocer que Moix fuera copropietario de una sociedad offshore y trasladó las explicaciones a la Fiscalía General del Estado, cuyo titular, José Manuel Maza, pidió tiempo para «informarse bien de los hechos». Desde la propia Fiscalía General se apuntó que se trata de «un asunto personal» del jefe de Anticorrupción.
La oposición, en cambio, no dudó y reclamó en bloque la dimisión de Moix.