Podemos pierde la moción contra Cifuentes en un largo y tenso debate
La candidata alternativa recibió sólo el respaldo de su partido y el PSOE se abstuvo.

Cristina Cifuentes recibe el aplauso de los diputados del PP y los miembros de su Gobierno. J. P. GANDUL
efe | madrid
Podemos perdió, como estaba previsto, la moción de censura presentada contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, en un debate marcado por la tensión y las múltiples intervenciones de los miembros del Gobierno del PP, lo que motivó las críticas de los grupos de la oposición.
La candidata alternativa a la presidencia, la portavoz de Podemos en la Asamblea, Lorena Ruiz-Huerta, recibió sólo el respaldo de su partido, mientras que el PP y Ciudadanos votaron en contra y el PSOE se abstuvo.
Esta moción tiene lugar cinco días antes de la que debatirá el 13 de junio el Congreso de los Diputados contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, presentada por Podemos y que tampoco saldrá adelante al no contar con la mayoría absoluta necesaria, aunque el PSOE todavía no ha definido el sentido de su voto.
La tensión fue notable especialmente al final del debate, cuando abandonó el pleno toda la bancada del PP, incluida Cifuentes, tras un rifirrafe protagonizado por el portavoz del PP en la Asamblea, Enrique Ossorio, y el secretario general de Podemos en la Comunidad, Ramón Espinar.
«Me ha acusado también de robar y mire, yo ya eso no. Si no retira eso, yo me retiro de este Pleno», dijo Ossorio. Espinar se negó a hacerlo al decir, en alusión a la bancada del PP, que «todos son presuntamente inocentes pero aplaudían a los que robaban».
En declaraciones a los medios, Cifuentes comentó que no van a «permitir» que acusen al «intachable» Ossorio de «ladrón» y criticó a Podemos por llevar «toda la mañana insultando y descalificando» al PP.
Finalmente, rehusó participar en el debate al considerar que ante este «nivel de fango» a Podemos no le iba a interesar lo que tenga que decir, aunque reveló que tenía previsto hacerlo en dos ocasiones.
En su lugar, intervinieron todos los consejeros, en primer lugar el portavoz del Ejecutivo madrileño, Ángel Garrido, que denunció el «uso fraudulento» de las instituciones por parte de Podemos con la moción de censura, a su juicio un «ensayo general de la gran representación teatral» que tendrá lugar con la de Rajoy.
Al debate, que se prolongó debido también a las solicitudes de intervención de varios diputados por alusiones, acudió como invitado el líder de Podemos, Pablo Iglesias.