Ignacio regresa a España tras lograr el máximo reconocimiento por su acción
El padre de la víctima escribe una emotiva carta a los amigos de su hijo que no pudieron socorrerle.
melchor sáiz-pardo | madrid
El ‘héroe del monopatín’ volverá hoy a casa. Los restos de Ignacio Echeverría serán repatriados en un avión fletado por el Ministerio de Defensa. El cuerpo del español llegará a la base aérea de Torrejón de Ardoz, en Madrid. En el aparato también regresarán a España los familiares de Echeverría, entre ellos sus padres -que viajaron a Londres el lunes para participar en las tareas de búsqueda- y el cónsul de España en Londres, José Riera.
En el aeropuerto militar madrileño, los restos mortales serán recibidos por el embajador del Reino Unido en España, Simon Manley, y el subsecretario de Exteriores, Cristóbal González-Aller. Al cierre de esta edición se desconocía dónde y cómo tendrán lugar las exequias de Ignacio, quien fue apuñalado la noche del pasado sábado en la capital del Reino Unido por los terroristas cuando intentaba defender a una mujer en las inmediaciones del Puente de Londres.
Los restos de Ignacio vuelven a España dos años después de que este abogado experto en la persecución del blanqueo de los terroristas se mudara a la capital británica en busca de trabajo. Echeverría regresa con honores de héroe. Tal y como estaba previsto, el Consejo de Ministros le concedió ayer a título póstumo la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil, la mayor distinción que podía imponérsele por una acción como la suya. El rey se desplazó a la embajada española en Astana ( Kazajistán) para firmar el decreto y que la condecoración sea oficial de inmediato. El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, destacó su «demostración de altruismo, generosidad, nobleza y de gran corazón» al dejarse la vida por intentar socorrer a una desconocida.
Antes de volver a España, Joaquín, padre de Ignacio Echeverría, remitió una carta a los medios de comunicación en la que pedía a los periodistas que reivindicaran la figura de Guillermo y Javier, los dos amigos skaters de la víctima, que no pudieron socorrer a Echeverría cuando éste se enfrentó a los tres terroristas. Ambos, que ya se han visto con la familia, se encuentran, según fuentes del caso, «extremadamente desolados».