Crónica de ambiente
Un cónclave hipotenso
Aunque se repitieron algunos de los rituales en estas reuniones de partido —sonoros palmoteos de espaldas, besos, fotos con la delegación, con dirigentes y citas («a ver si nos vemos») entre los compromisarios que nunca se cumplen— el 39 Congreso Federal del PSOE resultó distinto. La asamblea concluye hoy, pero en su primera jornada fue hipotensa, sin el menor sobresalto, ninguna incertidumbre y apenas chascarrillos. «Un tostón», admitían unos delegados acostumbrados a cónclaves socialistas de cuchillo entre los dientes. Aunque fuera del Palacio de Congresos de Madrid el calor era achicharrante, el clima dentro era frío. Había como desgana. Por no haber apenas hubo debate y discusión en las comisiones que trabajaban las enmiendas a la ponencia, aunque se coló la de la tercera república, y eso que los prolegómenos de las primarias invitaban a pensar que podía haber cruces de pareceres calentitos. Nada. Todos con cara de aquí no ha pasado nada y tan amigos. El saludo en formato vídeo de Felipe González desde Colombia bajó más la temperatura. Sonó a palabras por compromiso. Ni citó a Pedro Sánchez. Era un mensaje que podía valer para Sánchez o para el presidente de agrupación local. La entrada de José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba pasó sin pena ni gloria, y cuando fueron citados por el locutor ni se levantaron de sus asientos.