El líder entierra su discurso antigestora
«Quiero agradeceros vuestro excelente trabajo; habéis mantenido el rumbo del PSOE en estos meses difíciles», dijo ayer Pedro Sánchez a los parlamentarios socialistas. Era su primer encuentro con el grupo como reelegido secretario general. La primera toma de contacto, ocho meses después de haber anunciado de manera solemne su renuncia al escaño para evitar abstenerse en la investidura de Mariano Rajoy.
Aquel 29 de octubre, el líder socialista inició su campaña para recuperar el cetro del partido y lo hizo con un relato que le ha acompañado hasta este mismo fin de semana, en el 39º Congreso. El relato decía que la abstención acordada por el Comité Federal a propuesta de la gestora y el tipo de oposición que ésta puso en marcha en las Cortes desplazaron al PSOE hacia la derecha y que él lo «resituaría» en la izquierda. Ni el incremento del 8% del Salario Mínimo ni la prohibición de cortar la luz a familias vulnerables, dos medidas arrancadas al Gobierno, suavizaron la crítica. Y, sin embargo, ayer todo cambió. «Habéis mantenido el rumbo del partido», les dijo. No sólo eso. Pidió un aplauso para los tres portavoces salientes, Antonio Hernando (Congreso), Vicente Alvarez Areces (Senado) y Ramón Jáuregui (Parlamento Europeo). Previamente, después de que se aprobara por asentimiento su propuesta para designar a Margarita Robles, Ander Gil e Iratxe García como sustitutos de los anteriores, se había tomado la molestia de saludar uno a uno, fila por fila, a todos los presentes en la sala.