Los barones del PSOE recobran fuerza tras la batalla federal
Después de la victoria de Puig y Fernández Vara en las primarias, Díaz prueba su fortaleza.
paula de las heras | madrid
Los barones críticos con Pedro Sánchez empiezan a recobrar oxígeno y a salir del estado de conmoción en el que les sumió la victoria aplastante de Pedro Sánchez en las primarias del 21 de mayo. La determinación con la que el castellano-manchego, Emiliano García-Page, se rebeló esta semana contra la directriz de consultar a las bases la entrada de Podemos en su gobierno dio prueba de ello. Todo se sustenta en una constatación: el castigo infligido por los militantes al ‘susanismo’ en el proceso federal no está teniendo, al menos hasta ahora, traslación directa a los procesos regionales.
Las victorias del valenciano Ximo Puig y de Guillermo Fernández Vara, el pasado domingo en las primarias del PSPV y del PSOE extremeño, ya supusieron un alivio para la mayoría de líderes territoriales que trabajaron denodadamente por convertir a Sánchez en un paréntesis para olvidar en la historia del partido. Y este fin de semana, los fieles a Susana Díaz en Andalucía recibieron con regocijo el resultado de sus ‘congresillos’ provinciales.
La presidenta andaluza no tuvo rival en las primarias porque tras un cierto debate los ‘sanchistas’ llegaron a la conclusión de que era mejor evitar una derrota contundente que abrir una pequeña brecha. Pero la elección de los delegados al congreso en el que el próximo fin de semana se elegirá a los órganos del partido (la ejecutiva y el comité director) han servido estos dos últimos días para demostrar que, pese a ese rejón que la dejó literalmente noqueada hace dos meses, la líder del sur sigue teniendo a la principal federación del PSOE bien alineada.
Los afines al secretario general apenas tendrán una representación del 10%. Sólo en Cádiz -donde Maria Jesús Castro, miembro de la ejecutiva de Sánchez, pidió explícitamente un voto de castigo a la gestión de Díaz- lograron que su lista superara el 20% necesario para lograr representantes. En Málaga y Granada se llegó a un acuerdo previo para presentar una lista consensuada. Pero en el resto, incluida Córdoba ayer, los partidarios de la presidenta lo coparon todo.
Nadie espera que este éxito se traduzca ahora en otro enfrentamiento directo para desestabilizar a Sánchez, que acudirá al congreso andaluz.