Podemos cree que avanzan hacia la moción de censura
La formación morada ocupa dos cargos en el Gobierno de Castilla-La Mancha.

García-Page y a su izquierda los dos miembros de Podemos que han entrado en el Gobierno. H. MARTÍN
j. v. muñoz-lacuna | toledo
PSOE y Podemos ya gobiernan en Castilla-La Mancha en coalición, su primera experiencia conjunta al frente de un Ejecutivo autonómico. Desde ayer, José García Molina, secretario general de Podemos en esta comunidad, es vicepresidente segundo del Ejecutivo autonómico, y su compañera de partido, Inmaculada Herranz, es la primera consejera para el Plan Integral de Garantías Ciudadanas, pues se trata de una consejería de nueva creación.
Los dos, profesores de universidad, prometieron sus cargos en el toledano Palacio de Fuensalida, sede de la Presidencia regional. «Estamos confiados e ilusionados pero sabemos que tenemos una gran responsabilidad a la hora de demostrar que aquello que hemos dicho que era posible sea realmente posible», declaró el nuevo vicepresidente segundo de esta comunidad, que confía en una etapa de entendimiento con el PSOE. «La virtud de una coalición es saber poner en el centro las cosas que nos unen, negociar las que se puedan negociar y dejar un poco de lado las que no», añadió el dirigente de Podemos, que sitúa su Plan de Garantías Ciudadanas como el gran objetivo de su entrada en el Gobierno de Castilla-La Mancha «para convertir en derechos cosas tan elementales como la vivienda, los suministros del hogar o una renta garantizada y digna».
El objetivo que se marca el presidente manchego, Emiliano García-Page, es «cumplir el programa electoral con el que me presenté». El también secretario regional del PSOE ha reconocido que este pacto con Podemos persigue una finalidad práctica: que los presupuestos regionales se aprueben dentro de tres semanas «para seguir adelante con el proyecto de recuperación y reconstrucción que la mayoría de la gente ha entendido desde el primer momento». «El presupuesto es el instrumento determinante para conseguir que lo que se anuncia sea un objetivo alcanzable y para recuperar la situación de convivencia política e institucional y el perdido Estado de Bienestar», señaló García-Page.
Quien más crítico se ha mostrado con la entrada de Podemos en el Gobierno de Castilla-La Mancha es el PP. Su secretario general en esta comunidad, Vicente Tirado, aventura un Gobierno «extremista, podemita-socio-comunista, que va a implantar políticas radicales y que va a estar en manos de Pablo Iglesias, Pedro Sánchez y Pablo Echenique».
Precisamente, Echenique, que asistió al acto de toma de posesión, justificó el pacto «porque ha sido votado de manera mayoritaria por los inscritos de Podemos». Sobre una posible traslación de este acuerdo a la política nacional, el secretario de Organización de Podemos no lo descarta con el objetivo de «echar al PP». «Las elecciones generales de 2020 aún están demasiado lejos» pero «la corrupción es demasiado intensa», apuntó. «Espero que lo que ahora ocurre en Castilla-La Mancha marque el rumbo de lo que puede pasar en el ámbito estatal porque el PP está haciendo mucho daño a nuestro país», agregó el dirigente podemista. La intención última de Podemos es que el PSOE presente una nueva moción de censura.