El terror golpea Barcelona
Un terrorista irrumpe en las Ramblas con una furgoneta a 80 kilómetros por hora, asesina a 13 personas y deja más de cien heridos a su paso El autor material del atropello mortal no iba armado y tampoco profirió ningún grito.

La furgoneta que ha provocado el atentado ocurrido ayer en las Ramblas de Barcelona. ANDREU DALMAU
M. Sáiz-Pardo | Madrid
La yihad golpeó ayer el corazón de Barcelona con un brutal atentado con la marca indeleble del Daesh, que a última hora de la tarde reivindicó la matanza. En plena hora punta, poco antes de la cinco de la tarde, y con unas Ramblas atestadas de turistas y transeúntes, un terrorista se lanzaron con una furgoneta a más de 80 kilómetros por el centro peatonal del bulevar. El vehículo logró rodar casi 700 metros, haciendo continuos zigzags para arrollar al mayor número de personas. La mortal carrera provocó, al menos, trece muertos y un centenar de heridos, de ellos 15 de carácter grave. El pánico se adueñó de inmediato de la capital condal, ante la certeza de que el autor material y al menos uno de sus cómplices habían huido. Tras horas de confusión y después de que los Mossos d’Esquadra y las fuerzas de seguridad del Estado desplegaran una ‘operación Jaula’ sin precedentes en los últimos años, los agentes lograron detener a un marroquí en la localidad de Alcanar (Tarragona) y a un melillense en relación a este primer atentado de corte yihadista en España desde la masacre del 11 de marzo de 2004. No obstante, al parecer, el autor material de la matanza seguiría huido. El atropello masivo era, sin duda, la peor pesadilla de las fuerzas de seguridad. Niza, Londres, Berlín, París, Estocolmo. pero no había indicios de que Barcelona fuera a ser la siguiente en sufrir el zarpazo del nuevo método preferido por el Estado Islámico. Por eso, el paseo central de Las Ramblas no tenía obstáculos, ni tampoco estaba cerrado al tráfico rodado. La furgoneta, una Fiat de color blanco alquilada a la empresa Telefurgo en la localidad barcelonesa de Santa Perpètua de Mogoda , entró al paseo desde la popular Plaza de Catalunya. De inmediato, según fuentes de la investigación, se incorporó a la zona central peatonal, donde centenares de personas deambulaban entre las tiendas y los populares quioscos, y comenzó a tomar velocidad. . Era tal la muchedumbre que había en la zona que la mayoría de los fallecidos y heridos —según los Mossos— ni siquiera se percató de que la furgoneta bajaba, ayudada por la inercia a toda velocidad, hasta que la tuvieron encima. Contra un quiosco
Sin gritos ni armas
El conductor asesino no puso final a su matanza hasta que finalmente perdió el control del vehículo y fue a estrellarse contra uno de los quioscos turísticos de la zona. El terrorista —que no iba a armado y que no profirió gritos— logró escapar de la zona, dejando tras de sí un espectáculo dantesco.
Las autoridades ordenaron de inmediato el desalojo de las inmediaciones y el corte de todos los medios de transporte y estaciones del centro de la capital catalana como parte de la una inmensa ‘operación Jaula’ para intentar atrapar al autor material de la masacre, que, al cierre de esta crónica, sigue huido. El terrorista dejó en el interior de la furgoneta usada para el atropello masivo un pasaporte a nombre del melillense de origen franco marroquí Driss Oukabir. Este joven, al que durante buena parte de la tarde se consideró como principal sospechoso del atentado, se personó en la comisaría de localidad de Ripoll, donde reside, para asegurar que no tenía relación alguna con los atentados y que su documentación le había sido sustraída recientemente. Oukabir, que pasó un mes encarcelado en la prisión de Figueres (Girona) preventivamente como autor de un supuesto delito de abusos sexuales, quedó detenido para tratar de confirmar su versión. El segundo arrestado es un ciudadano marroquí, apresado en la localidad de Alcanar. El pasaporte de Oukair fue el que se usó para alquilar la furgoneta en la oficina de Telefurgo de Santa Perpetua de la Mogada. En esa misma oficina los terroristas alquilaron un segundo vehículo que fue localizado una hora después en un aparcamiento cercano a un restaurante de comida rápida de la localidad de Vic Al parecer, este segundo vehículo iba a ser usado por los yihadistas para escapar.