Trapero: «No era lo que tenían previsto los yihadistas»
Trapero aventuró que el aviso recibido el 25 de mayo no tenía relación con los atentados que se perpetraron el 17 de agosto porque el atropello masivo en La Rambla y el intento similar en Cambrils «no era lo que tenían previsto» los yihadistas pues fueron unos ataques improvisados tras la explosión de la casa de Alcanar. El plan original de la célula, según la investigación de los Mossos, era cargar las tres furgonetas que habían alquilado con el explosivo que fabricaban en el chalé, peróxido de acetona o ‘madre de Satán’, para hacerlas detonar en distintos puntos de Barcelona el 17 de agosto o un día después.
El mayor de los Mossos señaló que su convicción se vio reforzada después de los atentados porque el 21 de agosto recibió una segunda «confirmación» del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y Crimen Organizado (Citco), que le aseguró que ningún soplo de los que habían recibido en los días previos se refería a lo sucedido en La Rambla y Cambrils.