Puigdemont da 48 horas a los ayuntamientos para que muestren su apoyo
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, envió ayer una carta a los más de 900 alcaldes que hay en Cataluña, instándoles a que tomen una posición respecto al referéndum del 1 de octubre y dándoles 48 horas para que faciliten la lista de locales que pueden poner al servicio de la consulta. El ultimátum fue rechazado de entrada por los alcaldes de Tarragona y Lérida, ambos del PSC, desde el argumento que no tienen intención de colaborar en un acto que consideran ilegal.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, mientras, esperará al auto del Tribunal Constitucional sobre el recurso del Gobierno y a la decisión de los servicios jurídicos municipales para responder a la petición de la Generalitat. «Ya he respondido a la Generalitat confirmando que el 1 de octubre en Badalona los colegios estarán a su disposición para votar con normalidad», anunció en Twitter la regidora de la tercera ciudad en población de Cataluña, Dolors Sabater, de Guanyem Badalona en Comú. Como ella, varios alcaldes catalanes, la mayoría de PDeCAT, ERC y la CUP, confirmaron su respaldo. Es el caso del de Igualada, el Argentona, el de Guardiola de Berguedà, o el de Montblanc.
Poco después de la firma del decreto de convocatoria, Puigdemont, y también el vicepresidente Oriol Junqueras, se pusieron en contacto con los alcaldes para empezar a acelerar la organización de la consulta. Los colegios electorales son clave, pero buena parte de ellos no dependen del Gobierno autonómico, sino que son de titularidad municipal, como es el caso de los colegios de primaria, centros cívicos y bibliotecas. De ahí, la importancia de la colaboración de los ayuntamientos, en especial el de Barcelona, sin cuyo apoyo el referéndum es inviable.