Interior incauta el grueso de la propaganda del 1-O
Es la prioridad absoluta de las fuerzas de seguridad del Estado. El golpe de efecto que quiere el Gobierno. Y los servicios de Información de la Policía y sobre todo de la Guardia Civil creen que están cerca de conseguirlo: incautarse de las urnas del referéndum. O al menos, de las urnas que ya están preparadas, porque los agentes son muy conscientes de que la Generalitat y los independentistas tienen capacidad de fabricar otras muchas en un tiempo récord.
Según revelaron ayer fuentes de esta operación, estamos ante la ‘batalla de cartón’. Tanto el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) como los funcionarios de la Guardia Civil que tratan de frustrar los preparativos del 1-O, dan por hecho que las urnas serán de pasta de papel, las más fáciles de producir, y que el Gobierno autonómico tiene varios planes para fabricarlas, también fuera de España, para que en el caso de que se produzca una incautación, poder sustituirlas en cuestión de horas.
Entre tanto, la Guardia Civil se muestra muy satisfecha. «Estamos cumpliendo», afirman los mandos del instituto armado, que apuntan a que han evitado que el grueso de la publicidad sobre la consulta haya llegado a las calles. Desde el viernes, los funcionarios han retirado de la circulación más de 1,5 millones de carteles y folletos relacionados con el referéndum.