La Fiscalía ordena a los Mossos precintar los colegios
El cuerpo ha empezado a identificar a los responsables de los centros.
Un día después de que el fiscal jefe de Cataluña, José María Romero de Tejada, ordenara a los Mossos d’Esquadra identificar a los responsables de los colegios electorales, cargó sobre las espaldas del cuerpo policial que dirige el major Josep Lluís Trapero la responsabilidad que estaba intentado esquivar desde el principio: impedir la apertura de los entre 2.600 y 2.700 colegios previstos. Y no solo ello, tienen que garantizar que estos centros estarán precintados, cerrados al público y totalmente vacios desde primera hora del sábado hasta las 21 horas del domingo. La dirección de la policía catalana mostró su «procupación» por la orden porque pone «en grave riesgo» la seguridad ciudadana y se les puede estar «empujando a ser partícipes de una grave problema de orden público».
Las órdenes hechas públicas ayer y que Romero de Tejada dirige a Trapero son taxativas y regladas e, incluyen de forma explícita, el uso de la fuerza. Los Mossos, recoge el texto, deberán «precintar los locales o establecimientos que han sido o sean designados como puntos de votación». Tendrán asimismo que «desalojar» a las «personas que hubiera en el lugar destinado a la votación, con identificación de los responsables y participantes en la ocupación, incautando los efectos destinados a facilitar la votación, especialmente urnas, equipos informáticos, papeletas y documentación o propaganda electoral». Este último párrafo es una referencia al llamamiento de la CUP y otros sectores independentistas a ocupar los locales electorales desde prácticamente el inicio del fin de semana.
Las instrucciones de la Fiscalía catalana, que el propio Romero de Tejada expondrá hoy a Trapero en la reunión de coordinación en Barcelona a la que acudirán también los mandos del Ministerio del Interior, son especialmente exhaustivas para dejar claro que serán los Mossos los responsables de que ese cordón de seguridad que deberá blindar los colegios durante el sábado y el domingo no sea violentado. Los policías catalanes —remarca el Ministerio Público— no deberá limitarse a poner un precintado «visible y efectivo», usando material «inviolable» para el sellado y poniendo carteles que avisen de la responsabilidad penal en la que incurrirán los infractores. Los agentes autonómicos, ordena el fiscal, también se encargarán de «vigilar la integridad de los precintos» hasta la noche del domingo. Serán ellos los que se encarguen de identificar las personas que rompan los cordones y de reponer, tantas veces como sea necesario, ese precinto.