El Govern quiere declarar la independencia con poco más de dos millones de votos de 5,3 millones de catalanes
La participación sería menos del 40% y la abstención cercana al 60& teniendo en cuenta el censo de 5.313.000 personas y las 2.262.424 papeletas depositadas ayer

El president catalán Carles Puigdemont y su gobierno ayer, tras el referéndum ilegal celebrado en Cataluña.
El presidente catalán, Carles Puigdemont, reúne hoy de forma extraordinaria a su gobierno para analizar el escenario abierto tras el 1-O, suspendido por el TC, en un momento de máxima tensión con el gobierno español y con la puerta abierta a una posible declaración unilateral de independencia.
El Govern estaría dispuesto a declarar unilateralmente la independencia de Cataluña con el voto de 2.020.144 catalanes que ayer dijeron que sí en las urnas (menos que los que votaron esa misma opción el 9-N) de los 5.313.000 votantes llamados a las urnas ayer, según el censo de la propia Generalitat y los resultados oficiales del Govern tras el recuento de ayer. Supone en realidad menos de un 40% de los catalanes con derecho a voto los que ejercieron ayer el voto pese a que se podía votar en cualquier colegio electoral, según la aplicación del 'censo universal' aprobado in extremis por el gobierno catalán 45 minutos antes de que se abrieran los centros de votación y de que la Policía y la Guardia Civil sólo cerraron 400 de los más de 2.300 centros habilitados como lugares para votar, según los datos que ha facilitado la propia Generalitat.
En la reunión de hoy en el Palau de la Generalitat, que arrancará sobre las diez y media de la mañana, estará sobre la mesa la proclamación de una hipotética declaración unilateral de independencia en el Parlament, los incidentes de ayer con la intervención de las fuerzas de seguridad en los colegios electorales, la actuación de los Mossos durante la jornada del 1-O y la huelga general o "paro de país" convocado para mañana 3 de octubre, entre otras cuestiones.
En una comparecencia en el Palau de la Generalitat, Puigdemont ya anunció anoche que en los próximos días "trasladará" al Parlament los resultados de la votación del 1-O, de acuerdo con las leyes de "desconexión" aprobadas en la cámara catalana con el rechazo unánime de la oposición.
Según datos del Govern, participaron en el referéndum de ayer 2.262.424 personas, con un 89,2% de votos a favor del 'sí' frente a un 7,87% de papeletas en contra.
De hecho, esta semana está marcado en el calendario un pleno ordinario en el Parlament, y esta tarde se reúne la Junta de Portavoces de la cámara catalana para fijar el orden del día. Paralelamente, este mediodía se celebra una protesta en la plaza Sant Jaume de Barcelona contra la actuación policial en la que participarán partidos y entidades de diferente índole, y mañana hay convocado un "paro de país", ambas iniciativas promovidas por la Mesa por la Democracia.
En declaraciones a Catalunya Ràdio, el conseller de Presidencia y portavoz del Govern ha explicado que el ejecutivo catalán valorará en su reunión extraordinaria de hoy el "paro de país" convocado para mañana, y ve "lógica" esta protesta tras la actuación de ayer de las fuerzas de seguridad.
Según Turull, el Govern también abordará la actuación de los Mossos d'Esquadra, que ha defendido, y en cambio ha asegurado que la Policía Nacional y la Guardia Civil "rompieron el acuerdo" de la Junta de Seguridad, según el actual "debían actuar con proporcionalidad".
"Hubo de todo menos proporción (...) Hubo una actuación salvaje con la intención de machacar a la gente", ha considerado el portavoz del gobierno catalán.
Turull aseguró ayer de madrugada que "el referéndum se ha celebrado" y se pudieron contabilizar 2.262.424 papeletas, en las que el 'sí' a la independencia de Cataluña alcanza el 89,2% de los votos, frente a un 7,80% de votos en contra.
Desde el International Press and Broadcasting Center instalado para hacer el seguimiento de la jornada del 1-O, Turull dio por buena la votación pese a todas las alteraciones e irregularidades que sufrió el proceso previsto por el Govern y, en sus palabras, por el "marco de excepcionalidad" en el que se ha celebrado. Turull aseguró que a parte de las 2.262.424 papeletas computadas hay que tener en cuenta que 400 colegios electorales fueron "cerrados o precintados" o bien la policía se llevó urnas y material electoral.
Pese a lo insólito de la votación, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, anunció ayer, sin esperar si quiera al recuento de votos, que en los próximos días "trasladará" al Parlament los resultados para que, si el 'sí' es mayoritario, aplique el procedimiento previsto en la ley del referéndum para proclamar la independencia.
Según el artículo 4.4 de la ley del referéndum, aprobada por el Parlament y suspendida por el Tribunal Constitucional, si el 'sí' a la independencia sale vencedor, el Parlament, "dentro de los dos días siguientes a la proclamación de los resultados por parte de la Sindicatura Electoral, celebrará una sesión ordinaria para efectuar la declaración formal de la independencia de Cataluña".
El Gobierno catalán había reconocido ya a primera hora que no podía celebrar su referéndum de independencia tal y como había planeado y, por sorpresa, anunció un censo universal y la posibilidad de votar aunque fuera sin sobre, con papeletas impresas en casa, urnas que cambiaban de colegios, algunas en la calle, y sin aclarar el proceso de recuento, incumpliendo así su propia Ley del Referéndum, suspendida por el TC.
Teniendo en cuenta el censo de 5.313.000 personas y las 2.262.424 papeletas, la participación sería del 42%, aunque el Govern no ha ofrecido un porcentaje concreto porque ha subrayado que hubo "votos robados", urnas retiradas por la policía y 400 centros cerrados que han alterado resultados. El conseller de Presidencia ha considerado, así, que sin esa "situación excepcional" se podría haber llegado hipotéticamente al 55%" de participación.
El Govern facilitó los sigueintes datos: 2.020.144 votos a favor del sí ( 89,2%) y 176.566 del no (7,87%), además de 45.586 en blanco (2,01%) y 2.129 nulos (0,89%), con unos resultados aún provisionales porque faltan las papeletas de los catalanes en el exterior. Turull negó contactos con el Gobierno: "Las únicas noticias de la Moncloa han sido golpes de porra", subrayó ayer de madrugada el conseller.
El vicepresidente del Govern y conseller de Economía, Oriol Junqueras, señaló que Cataluña demostró "su desconexión ante un Estado profundamente autoritario", por lo que consideró que se ha "ganado el derecho de poder constituirse en república si así lo decide el Parlament"
"Seremos consecuentes con el mandato democrático que los ciudadanos nos han encomendado", añadió Junqueras, que remarcó que el Govern "trasladará los resultados -del referéndum- al Parlament, que es a quien le corresponde la decisión" sobre la declaración unilateral de independencia.
El conseller de Asuntos Exteriores, Raül Romeva, instó a Europa a escoger entre la "vergüenza y violencia" del Estado o la "dignidad y democracia" de Cataluña. El titular de Exteriores catalán aseveró que hubo "muestras de apoyo, acompañadas de indignación", de diferentes actores internacionales de "enorme relevancia política", sin mencionar nombres.