Trasladan a los GRS de León a un cuartel “lamentable”
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La veintena de agentes del GRS de La Virgen del Camino que ayer fueron expulsados de un hotel en Calella (Barcelona) después de que sus dueños fuesen gravemente amenazados por grupos independentistas se encuentran ya en el cuartel militar del Regimiento de Artillería Arapiles 62, cerca de Figueras. “Es mucho peor que los barcos”, afirman desde Cataluña, tras pasar una noche de verdadera tensión provocada por el hostigamiento de grupos antisistema, que bloquearon las calles de salida y entrada al hotel con una actitud poco pacífica.
La situación en la que se encuentran los agentes, de los cuales cuatro han resultado heridos durante los altercados del fin de semana, “es lamentable”, según declaró uno de ellos a este periódico. Las instalaciones constan de una nave corrida con taquillas de lona sin duchas ni toallas. De hecho ellos mismos han tenido que salir a comprar los productos básicos para la higiene. “Las duchas están en otra nave y no tenemos medios ni logística para estar aquí después de venir de trabajar”.
Según el relato de uno de los agentes, “sea la hora que sea suenan los megáfonos del acuartelamiento militar tocando diana, bandera...”, por lo que resulta imposible dormir. Pero lo peor es la sensación que pesa sobre ellos: “Estamos todos con un sentimiento de abandono grandísimo; qué pena tan grande, qué pensarán nuestras familias...”.
“Estamos en medio de una guerra política, abandonados por quienes nos trajeron a coger 'tuppers' de plástico llenos de sobres para meterlos en bolsas de basura que no tienen validez; si es así, ¿para qué nos mandaron retirarlos?”, se preguntan.