Un marroquí detenido en Palma niega pertenecer al Dáesh
Afirma en la Audiencia Nacional que colaboraba con el CNI para recopilar datos de captadores .
efe | madrid
Un acusado de formar parte del Dáesh y de reclutar a combatientes para planear un atentado negó ayer en el juicio pertenecer a la organización terrorista y dijo que colaboraba con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) para «sacar información sobre captadores en España».
«No soy miembro del Dáesh», aseguró Mohamed Harrak Al Louath, de 28 años y nacionalidad marroquí, a preguntas de su abogado en el juicio celebrado ayer en la Audiencia Nacional y en el que se enfrenta por estos hechos a una petición de 10 años de prisión por integración en organización terrorista o bien a una pena alternativa de 8 años por colaboración.
Según su testimonio, que fue desmentido por el inspector de Policía que dirigió la investigación y al que la Fiscalía tampoco dio crédito, se dedicaba a crear «perfiles para hacer amistad con gente que ya estuviera radicalizada para sacar información sobre captadores en España».
Relató en este sentido que el CNI le dejó «muy claro» que debía ponerse en contacto con aquellos que «se veía que tenían algo que ver» con el Dáesh.
Harrak, detenido en abril de 2016 en Palma de Mallorca, donde residía en situación regular, afirmó que también ofreció su colaboración a la Guardia Civil por «temas de drogas».
Explicó que comenzó su trabajo para el CNI de manera «espontánea», que se reunía con los agentes en cafeterías y que incluso intentó alistarse al Ejército y opositar a la Policía Nacional para combatir al Dáesh pero que no pudo porque tenía antecedentes, por lo que se alistó en la Legión Extranjera.
A Harrak se le acusa de tener cuatro perfiles de Facebook en los que ensalzaba y justificaba el terrorismo, pero él explicó que sólo tenía «un perfil inventado» con el que «engañaba» a esos supuestos investigados diciéndoles que les iba a ayudar a viajar a Siria e Irak pero que sólo lo hacía para descubrir su «verdadera identidad».
Sin embargo, el inspector de Policía que dirigió la investigación contra él aseguró en su declaración como testigo que Harrak planeó cometer un atentado en España junto con otras personas a través de un grupo de WhatsApp y que propuso intentar «contactar con alguien del Estado Islámico» para que reivindicara la acción y reclutar a más gente para labores logísticas. Tomó como referencia el atentado del 10 de octubre de 2015 en Ankara (Turquía) en el que terroristas suicidas del Dáesh se inmolaron con bombas en una marcha por la paz, causando 102 muertos; y el de Bruselas (Bélgica) del 22 de marzo de 2016, en el que 31 personas murieron.