La lucha del 155 se librará en Hospitalet, clave para la Generalitat
«Todo pasa por el CTTI». Rotundo. Sin matices. El que habla es uno de los especialistas del Grupo de Delitos Telemáticos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Y sabe de lo que habla. Él y sus compañeros fueron los que cortocircuitaron el referéndum del 1-O al tomar físicamente la sede del Centre Telecomunicacions i Tecnologies de la Informació (CTTI), en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona) la víspera de la consulta ilegal. En tiempo récord, bloquearon las 29 bases de datos que la Generalitat podía usar para la votación y, posteriormente, echaron por tierra en media hora la aplicación para el ‘censo universal’ que se anunció aquel domingo.
Si el viernes el Senado aprueba la aplicación del artículo 155, el CTTI —avisan los analistas del Ministerio del Interior y del CNI— volverá a ser clave. Ese edificio del Carrer Salvador Espriu 45 es el corazón tecnológico de la Generalitat y desde allí se puede controlar todo, desde el pago de nóminas a las comunicaciones internas. Desde los servidores que cobijan los mails corporativos de los más de 165.000 funcionarios del Gobierno autonómico al bloqueo de las 65.000 tarjetas sim y líneas fijas a nombre de la Generalitat. Desde la conectividad de los 6.652 edificios que alojan servicios del Ejecutivo autónomo a las antenas que dan cobertura a las comunicaciones de los 17.000 mossos. Todos y cada uno de los «entornos de trabajo» de la inmensa maquinaria del Ejecutivo de Carles Puigdemont o las 1.700 aplicaciones informáticas que usa la administración territorial tienen su «llave única» en L’Hospitalet, según revelan los diferentes informes en manos de los responsables de la Seguridad del Estado encargados de diseñar los «planes de contingencia» de la aplicación del 155. Esos mismos informes, que consideran una «prioridad absoluta» el control del CTTI para atajar cualquier atisbo de rebelión, son lo que también dejan claro que no será una misión fácil porque precisamente esta «empresa pública», dependiente directamente de la Presidencia de la Generalitat, es uno de los departamentos más afines a los planes independentistas del Ejecutivo autonómico.