Detenido el español condenado por el 11-S por su integración en el Daesh
Yusuf Galán, condenado en el año 2005 a nueve años de prisión, ahora adiestraba yihadistas.

Un momento de la detención efectuada ayer en Madrid. LUCA PIERGIOVANNI
Agencias | Madrid
El detenido ayer en Madrid como presunto integrante de la organización terrorista Dáesh es Luthfullah «Yusuf Galán» González, único español miembro de la célula de Al Qaeda juzgada y condenada en España por los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.
Fuentes de la investigación informaron a Efe de la identidad del detenido, condenado en octubre de 2005 por pertenencia o integración en organización terrorista y tenencia ilícita de armas a nueve años y seis meses de prisión, de donde salió en mayo de 2011. Luis José Galán González, nacido en Madrid en 1965, demostró tener una personalidad controvertida durante el juicio, impresión corroborada por las declaraciones de varios testigos en la vista.
«Un personaje histriónico y un poco payaso, fruto de una personalidad poco equilibrada», así definió al detenido el presidente de Paz Ahora, ONG con la que había colaborado recabando ayuda humanitaria para países en conflicto y en la organización de manifestaciones por la paz, e incluso contra los atentados del 11-S.
Dos de sus hermanas confirmaron ante el tribunal su adicción a la heroína durante catorce años, su conversión al Islam durante un viaje a Turquía en los años noventa y su afición a disfrazarse. Su abogada negó que Galán fuera un terrorista y dijo que sufría «un trastorno de personalidad», en el transcurso de un juicio en el que el ahora detenido se presentó como pacifista y subrayó que cuando tenía once años ya admiraba a Enrique Tierno Galván y por ello militó en el partido de éste, el Partido Socialista Popular.
Su trayectoria
Lo cierto es que en 1989 fue interventor en Madrid de la coalición Herri Batasuna en las elecciones al Parlamento Europeo.
Galán, que habla inglés y árabe, trabajó durante trece años como telefonista en el servicio internacional de atención al cliente de una empresa de paquetería, de la que fue despedido poco antes de su detención en 2001, presuntamente por enviar paquetes a amigos suyos en el extranjero. Tras abandonar la cárcel en 2011 se instaló en Murcia.
Según Interior, el arrestado en Madrid hacía acopio de una importante cantidad de material que alojaba de manera simultánea en varios de sus perfiles o a través de hilos de mensajería instantánea para alcanzar al mayor número de personas. Para ello empleaba el lenguaje virtual habitual en estos foros, comentando, linkeando o compartiendo contenidos como parte de la estrategia global del grupo terrorista.