El secesionismo calienta el ambiente y se lanza a defender la república en la calle
La ANC y Omnium han convocado a su militancia el viernes ante la Cámara catalana.

Una de las últimas manifestaciones en Barcelona. ALBERTO ESTÉVEZ
El fin de semana se presenta muy caliente en lo político y aún más en la calle porque el proceso soberanista ha decidido jugarse buena parte de su futuro en las plazas y avenidas de Cataluña. Las entidades secesionistas llevan días calentando el ambiente y llamando a la ciudadanía a movilizarse, hasta ahora de forma pacífica, primero por los ‘Jordis’, como el pasado sábado, y este viernes lo hará por la república y contra el artículo 155 de la Constitución.
El calendario de agitación independentista vivirá sus momentos álgidos entre el viernes y el sábado. A primera hora del viernes, la ANC y Ómnium han convocado a los suyos para que se manifiesten en los alrededores del Parlamento catalán. No podrán hacerlo frente al recinto de la Cámara catalana porque los Mossos d’Esquadra ya han vallado la zona como hicieron el pasado 10 de octubre. Pero no se irán muy lejos.
La convocatoria no puede ser más explícita, es para celebrar «la llegada de la República». Aunque el pasado 10 de octubre las plataformas independentistas dijeron lo mismo y reconocieron que se equivocaron al convocar a la gente para que mostrara su alegría ante la declaración de independencia porque, al final, la fiesta duró ocho segundos y dio paso a la desolación y el desánimo.
Presiones
En esta ocasión, aunque no lo parece, podría pasar lo mismo y por ello las entidades soberanistas pretenden que la cita sirva también para presionar a los diputados de Junts pel Sí y la CUP, que todo hace indicar que el viernes por la mañana votarán las propuestas de resolución del pleno de la Cámara catalana y por tanto levantarán la suspensión de la proclamación de independencia. La ANC y Ómnium no permiten una nueva marcha atrás como la de hace 15 días. «El día será trascendental», «esperamos mucha, mucha gente por la llegada de la República», hicieron circular ayer por las redes sociales. Si hay DUI, por tanto, habrá fiesta. Brazos en alto como cuando el Barça gana la Champions. De lo contrario, los cientos o miles de militantes secesionistas que acudan a la concentración regresarán a sus casas como el 10 de octubre, con la cabeza gacha y preguntándose, como entonces, qué ha pasado.
La movilización será, por tanto, más o menos festiva en función del resultado, pero las que seguro que no tendrán ese carácter jovial serán las que se anuncian para el fin de semana. Si el independentismo proclama la república y el Senado activa el 155, «la gente saldrá a la calle en defensa del Gobierno legítimo y el autogobierno», advirtió hoy el portavoz de Esquerra en el Congreso, Joan Tardá, en un cara a cara con Mariano Rajoy durante la sesión de control al Gobierno.
El sueño revolucionario de algunos secesionistas de convertir las plazas catalanas en una especie de Maidán ucraniano en versión local podría hacerse realidad.