Puigdemont aceptaría un concierto económico catalán
El candidato de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont, lleva semanas avisando de que el pleito catalán puede tener soluciones al margen de la independencia. «Estoy dispuesto a aceptar la realidad de otra relación con España», afirmó hace diez días en el diario belga Le Soir . El expresidente fue ayer un paso más allá y señaló en una radio alemana que estudiaría una propuesta para dotar de un cocierto económico a Cataluña, como el que Artur Mas reivindicó en 2012 y cuyo portazo por parte de Mariano Rajoy provocó la convocatoria de elecciones y el inicio del proceso secesionista hace un lustro. «Si el Gobierno español hace esta proposición, garantizo que la escucharemos, pero no hay nada sobre la mesa», aseguró el expresident desde Bélgica. El proceso catalán regresaría, de esta forma, cinco años atrás, cuando Rajoy negó un concierto similar al del País Vasco y Navarra, desde el argumento de que la crisis económica no le dejaba margen.
El proceso secesionista catalán tiene un componente identitario, pero también pilota un sentimiento amplio de agravio económico, simbolizado en el ‘España nos roba’ o el déficit fiscal. Para apaciguar esta última reclamación, el Gobierno se llegó a mostrar en el pasado dispuesto a negociar una mejora en la financiación. Pero de ahí a abrirse a negociar un Concierto para Cataluña hay un abismo.
Hasta hace un mes, las fuerzas secesionistas no contemplaban otra vía que la unilateral. A partir de la proclamación de la república y la aplicación del artículo 155 de la Constitución, los soberanistas se abren a negociar, descartando la senda unilateral.