El Gobierno no facilita datos sobre los atentados
Interior niega que se esté hurtando información a los Mossos.
Heridos tendidos en el suelo de las Ramblas el día del atentado, el 17 de agosto. DAVID ARMENGOU
m. sáiz-pardo | madrid
El Gobierno se niega a entrar en la polémica que Carles Puigdemont y el Pdecat pretenden alentar sobre las supuestas «deslealtades» del Gobierno central en la lucha antiterrorista con la Generalitat o el supuesto ocultamiento por parte del Ministerio del Interior de datos sobre la célula de Ripoll que atentó el pasado 17 de agosto en Las Ramblas y Cambrils. El Ejecutivo recuerda al partido del expresidente catalán que todas las cuestiones sobre la lucha antiyihadista son «informaciones clasificadas secretas por el Consejo de Ministros» y se niega a contestar al Parlamento si el Ejecutivo recibió la famosa alerta de la CIA sobre la inminencia de los ataques en Cataluña.
El Departamento que dirige Juan Ignacio Zoido y el partido del destituido presidente Puigdemont mantienen abierta una batalla parlamentaria iniciada por una provocadora batería de preguntas del diputado del Pdecat Feliu-Joan Guillaumes el pasado septiembre en plena crisis catalana. El parlamentario preguntó al Ejecutivo si era «consciente» del daño que han hecho los «retrasos en facilitar información» a los Mossos o si sabía de la «ineficacia de los sistemas de intercomunicación de los patrulleros no estatales», al estar marginados de las bases de datos yihadistas de Interior. Guillaumes también inquirió sobre el conocimiento que las fuerzas de seguridad del Estado tenían de las vinculaciones del imán de Ripoll o sobre el conocimiento del Gobierno sobre la alerta llegada desde los servicios secretos estadounidenses. Las preguntas iban en línea con las afirmaciones que hizo el pasado 28 de noviembre Puigdemont al acusar al CNI de «deslealtad» por no haber avisado que mantenía contactos con el imán Abdelbaki Es Satti, el cerebro de los atentados de Barcelona.
En sus respuestas el Ejecutivo central elude las polémicas, pero al mismo tiempo se muestra firme en su determinación de no informar públicamente de detalles sobre los atentados y de mantener al margen a las policías autonómicas de la lucha antiterrorista. «La colaboración entre las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado y los Mossos d’Esquadra viene desarrollándose de modo leal, rápido y efectivo», apunta Interior.
El Gobierno apuesta por la coordinación con los Mossos, pero también por la discreción y se niega en redondo a dar respuestas a las preguntas del Pdecat sobre las cuestiones operativas.