El soberanismo traslada su mensaje en varias cabalgatas de Reyes
La retransmitida por TV-3 se suma a una larga lista de muestras de fuerza independentista.

ANC y Ómnium pidieron recibir a los Reyes Magos de amarillo, como en el caso de Manresa. S. SÁEZ
cristian reino | barcelona
La que estaba llamada a ser una fiesta infantil, la fiesta infantil por antonomasia, la de los Reyes Magos, acabó convertida en un alegato independentista, en la que los monarcas tomaron partido y reclamaron la libertad de los dirigentes secesionistas presos y la vuelta a casa de los que han huido a Bruselas. «Hemos visto niños separados de sus familias por la prisión, el exilio y otras situaciones injustas», según el discurso que pronunció el viernes el rey Baltasar en la cabalgata de Manresa, la que este año televisaba en directo TV-3 (cada año lo hace desde una población catalana distinta) y la que la ANC y Ómnium habían elegido para desplegar toda su campaña propagandística.
Las plataformas secesionistas llamaron a la población barcelonesa a que acudiera a la cabalgata y llevara bufandas, farolillos y lazos amarillos para pedir la libertad de los miembros del anterior Gobierno catalán que continúan en prisión y convertir el desfile real en algo parecido a un mitin político de claro color independentista. Casi lo de menos eran los niños.
Y es que, desde que el entonces consejero de la Presidencia, Francesc Homs, ahora apartado de la primera línea, catalanizó una expresión castiza -«aprovechando que el Ter pasa por Ripoll»-, el secesionismo no deja pasar ninguna ocasión para tratar de ganar adeptos para su causa y para plantear sus reivindicaciones políticas allá donde haga falta. Lo hace en fiestas patronales, en fuentes, plazas y calles de toda Cataluña, en las fachadas de las casas consistoriales, en los partidos del Barça (en cada minuto 17.14) y donde se precie, incluso traspasando la línea roja de algunos ‘templos’ que se consideran sagrados y que deberían estar al margen de la disputa partidista, como es el caso de las cabalgatas de los Reyes Magos, acontecimiento exclusivo para niños, que estos años están adquiriendo otro cariz en Cataluña. Algunas de las que este año se celebraron en Cataluña (Badalona, Manresa y Vic, por ejemplo) estuvieron marcadas por el color amarillo, con el que los secesionistas reivindican la libertad de los dirigentes soberanistas que permanecen en prisión. Igual que el año pasado, la ANC y Ómnium aprovecharon el altavoz de la cabalgata retransmitida por TV-3 para plantear sus reivindicaciones y situarlas en el centro de cualquier acontecimiento social o cultural que se celebre en Cataluña.
La plaza del ayuntamiento de Manresa en la que acabó el desfile se engalanó además con globos amarillos, que fueron soltados al aire en señal de libertad. Eso es lo que gritó una parte del público asistente cuando el alcalde manresano, Valentí Junyent, del Pdecat, pidió el deseo de «poder vivir en democracia y libertad». Ya ocurrió el pasado año con el desfile real en Vic, y se repitió este año en Manresa, lo que ha encendido los ánimos de los sectores no independentistas de Cataluña. «¿Podrían dejar a los niños que disfruten de la cabalgata de los reyes magos sin ideologías ni sectarismo, por favor?», plantearon desde Ciudadanos. Ya llovía sobre mojado. No solo por la cabalgata del año pasado.