ETA reconoce el daño que causó y pide perdón pero solo a parte de sus víctimas
Rechaza calificar de «injusta» su violencia en un texto que el Gobierno y los afectados por el terror ven «insuficiente».

Una persona borra de una pared una pintada de apoyo a la banda terrorista que vive un triste final tras su derrota. DL
david guadilla | bilbao
ETA reconoció ayer el «daño causado en el transcurso de su trayectoria armada» y admitió «la responsabilidad directa que ha adquirido en ese dolor». Lo hizo a través de un comunicado que sirve de preludio a su anunciada desaparición prevista para el primer fin de semana de mayo y que fue calificado de «insuficiente» por los gobiernos vasco y central y por la mayoría de los partidos, a excepción de EH Bildu, así como por quienes sufrieron su violencia.
A pesar de que la organización realiza una autocrítica de sus acciones, en ningún momento las califica de «injustas», las enmarca en un «conflicto histórico» que, a su juicio, se remonta hasta el bombardeo de Gernika y solo pide «perdón» a aquellas víctimas que «no tenían una participación directa en el conflicto».
El texto, remitido a ‘Gara’, forma parte de lo que Iñigo Urkullu definió ayer como un «ejercicio por fascículos». El lehendakari se refería al comunicado que ETA hizo público el pasado 1 de abril con motivo del Aberri Eguna -en el que la banda recalcaba que 2018 era un año «especial»- y también a lo que está por venir. Está previsto que ETA confirme su desaparición definitiva en dos semanas con una fórmula similar a la que empleó en 2011 para decretar el «cese de su actividad»: con un acto previo en el que tomarán parte expertos internacionales y que servirá de ‘pista de aterrizaje’ para el anuncio posterior.
Un ‘cierre de persiana’ que la izquierda abertzale confía en que, al menos a medio plazo, sirva para que el Gobierno central modifique la política penitenciaria para que los presos puedan acceder al segundo grado y facilitar su traslado a cárceles próximas al País Vasco. El portavoz del Ejecutivo, Iñigo Méndez de Vigo, recalcó ayer que «jamás, ni antes ni ahora», ETA obtendrá «ninguna contrapartida». El comunicado de ayer era esperado por la mayoría de los partidos y por el Gobierno de Urkullu con grandes dosis de escepticismo. Las fuerzas políticas y el entorno del lehendakari se temían que la organización terrorista pusiese fin a su trayectoria sin realizar ningún tipo de autocrítica. A la espera de lo que pueda ocurrir en los próximos quince días ETA sí realizó ayer un ejercicio de contrición. Pero de carácter limitado y parcial. De ahí que el texto volviese a ser considerado por buena parte de las víctimas como «un paso positivo», pero «insuficiente».
«Sin responsabilidad» En su comunicado, titulado ‘ETA al pueblo vasco: declaración sobre el daño causado’, los terroristas recuerdan a los «muertos, heridos, secuestrados o personas que se han visto obligadas a huir al extranjero». Un sufrimiento «desmedido» que «jamás» debió producirse o que «no debió prolongarse tanto en el tiempo». «Somos conscientes de que en este largo periodo de lucha armada hemos provocado mucho dolor, incluidos muchos daños que no tienen solución», señala la banda en alusión a las cerca de 850 personas asesinadas durante los últimos 50 años. «Queremos mostrar respeto a los muertos, heridos y las víctimas que han causado las acciones de ETA», recalca el texto en su parte más autocrítica.