Un hombre obstinado
«Aprendí a esforzarme hasta que el árbitro pita el final del encuentro». La frase aparece en su biografía personal. El líder del PSOE, que ha confesado le gusta pintar caricaturas, alude de esta manera a su etapa como jugador de baloncesto en Estudiantes. Pero el mismo concepto se puede aplicar a su carrera política. Una y otra vez, cuando todo el mundo le daba por acabado, el político madrileño ha sabido ponerse por delante en el marcador. «Es un hombre muy prudente, que sabe medir los tiempos», le describen quienes le conocen bien. Siendo un desconocido diputado se impuso en las primarias de finales de 2014 a Eduardo Madina y tomó las riendas del PSOE. Por lo pronto, ha conseguido recolocarse en el tablero político. Dicen de él que siempre quiso ser presidente del Gobierno. La duda será ahora si tendrá tiempo de convencer en su papel de gestor, con la vista puesta en una futura convocatoria electoral.