Sin Biblia ni crucifijo por primera vez en la democracia

FERNANDO ALVARADO
Pedro Sánchez prometió ante el Rey el cargo de presidente del Gobierno, en un acto en el que la novedad ha sido que por primera vez en democracia lo ha hecho ante la Constitución pero sin presencia de la Biblia y del crucifijo. Sánchez ha optado por esta fórmula después de que la Casa del Rey acordara en julio de 2014, poco después de la proclamación de Felipe VI, dar la opción a los altos cargos de jurar o prometer ante la Biblia y la cruz o sin ellas delante. El secretario general del PSOE ha roto con el protocolo que habían mantenido los seis anteriores presidentes del Gobierno de la democracia. «Prometo, por mi conciencia y honor, cumplir fielmente con las obligaciones del cargo de presidente del Gobierno, con lealtad al Rey, y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, así como mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de Ministros», ha leído Sánchez.