Marlaska mira a Rubalcaba
Sí, evidentemente. Fue Juan Ignacio Zoido, el ministro saliente, el que le entregó la cartera del Ministerio del Interior a Fernando Grande-Marlaska. El protocolo mandaba. Zoido, abrazo incluido, le deseó suerte y el nuevo titular de Interior le correspondió con miradas cómplices. No hubo tensión. Todo natural entre dos jueces.
Pero en realidad, Marlaska, como todo el mundo que asistió a su toma de posesión, miraba de reojo a las primeras filas de la platea del ‘salón azul’ del Ministerio del Interior. Allí -y sin justificación aparente porque han pasado después de él otros dos ministros por la sede de Castellana 5, además de Zoido- estaba Alfredo Pérez Rubalcaba. El que fuera ministro del Interior con Rodríguez Zapatero reapareció en un acto tras años al margen de la política.