Santamaría insistirá «hasta el final» en una lista de unidad
Pablo Casado, respaldado por figuras relevantes, desdeña esta vía.

Casado y Santamaría en un gesto amistoso en un pleno del Congreso. FERNANDO VILLAR
r. gorriarán | madrid
Soraya Sáenz de Santamaría no ceja en su empeño de llegar al congreso en una lista unitaria con Pablo Casado pese a las reiteradas negativas de su rival. Sostiene que una candidatura de integración tendría «dos legitimidades», la de los militantes, que expresaron su voluntad en las primarias, y la de los compromisarios, que votarán en el congreso. Con esa doble cualificación, aseguró, el PP sería «imparable a la hora de ganar elecciones».
Los candidatos apuran las últimas horas de campaña con la sensación de que la suerte del congreso de este viernes y sábado está echada. La exvicepresidenta, sin embargo, insistió en su mensaje de una lista con miembros de las dos candidaturas. No lo dice, pero esa fórmula lleva aparejada que ella, como vencedora de las primarias, encabezaría la alianza y, por tanto, sería la próxima presidenta del PP. Concesión que Casado no está dispuesto a hacer. Sáenz de Santamaría asegura que mantendrá su oferta «hasta el final», y también hasta el final está dispuesto a ir el vicesecretario de Comunicación del PP pero no para juntar fuerzas sino para medir apoyos en la votación de los compromisarios. La candidata insistió hoy en Toledo, territorio con amplia hegemonía de Dolores de Cospedal, en que la unidad es «una seña de identidad» del PP, pero Casado no se dio por aludido.
La lista común es el proyecto de Mariano Rajoy, que, aunque silencioso en todo el proceso, ha transmitido este mensaje a los dirigentes del partido que considera más cercanos. Entre ellos, al presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, que ha defendido ese esquema cuantas veces ha sido preguntado. La incógnita está ahora en qué va a decir en las próximas horas en un acto con los compromisarios gallegos que acudirán al congreso de Madrid. Según a quién se consulte la tesis es que Núñez Feijóo mantendrá la neutralidad hasta el final, pero otros creen que respaldará a Casado.
En este capítulo de los apoyos de figuras relevantes del PP, el vicesecretario de Comunicación ha derrotado por amplio margen a la exvicepresidenta. Hasta diez exministros de Rajoy han mostrado su apoyo, el comisario europeo Miguel Arias Cañete, los presidentes del PP de Aragón, La Rioja, Navarra y Asturias, las expresidentas de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes, así como los candidatos derrotados en las primarias Dolores de Cospedal, José Manuel García-Margallo, José Ramón García-Hernández y Elio Cabanes. A los que habría que sumar el más velado aliento de José María Aznar. Comida de «amigos» Casado se reunirá a comer mañana con el grupo de «amigos» exministros de Rajoy que le han brindado su respaldo. Es casi el mismo grupo que se denominó G-8, solo faltará la presidenta del Congreso Ana Pastor, y que reunió a los ministros críticos con la entonces vicepresidenta del Gobierno. Casado compartirá mesa, entre otros, con García-Margallo, Arias Cañete, José Manuel Soria, Rafael Catalá e Isabel García Tejerina, pero otros como Ignacio Wert o Ruiz-Gallardón han excusado su presencia.