Puigdemont ordenó retirar la moción del diálogo pactada por PDeCAT y PSOE
Campuzano amaga con dejar su cargo como portavoz en Madrid y pide a los suyos «coraje».

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. ANTHONY ANEX
C. Reino | Barcelona
El PDeCAT dio un giro de 180 grados en el congreso que celebró el pasado julio. Carles Puigdemont se hizo con el control del partido, apartó a Marta Pascal y consiguió situar bajo su tutela al grupo parlamentario en el Congreso, que se había salido de la vía rupturista apoyando la moción de censura de Pedro Sánchez contra Mariano Rajoy. Este control del grupo en el Congreso supuso el ascenso a número dos de Miriam Nogueras, persona de confianza de Puigdemont y Torra en Madrid.
Sin embargo, la nueva PDeCAT aún no había podido dejar su impronta. Este giro se hizo patente el martes en la decisión del partido de retirar la moción que había pactado con el PSOE para instar al Gobierno a abrir un diálogo con Cataluña «dentro de la ley». Los moderados, con Carles Campuzano a la cabeza, seguían marcando el paso en Madrid, hasta que Puigdemont dijo basta y ordenó anular el que iba a ser el primer acuerdo entre los nacionalistas catalanes y el PSOE, acercamiento que abonaba las especulaciones de que algo se está moviendo entre Madrid y Barcelona.
El PDeCAT aprovechó el desmarque de Esquerra para anunciar que retiraba la moción. Esquerra, en este caso, se cobró la venganza contra los que desde el independentismo les acusan de estar bajándose del barco. Tardà dijo que ve «estúpido» pretender imponer la independencia al 50% de la sociedad catalana que no es secesionista y Rufián abogó por pinchar la «burbuja del independentismo mágico». Frases que les han puesto en el disparadero. Desde el entorno de Puigdemont seguían ayer cargando contra ERC. Sin embargo, Campuzano, portavoz del PDeCAT en el Congreso, lanzó una advertencia a los suyos: «Siempre mi cargo de portavoz está a disposición del presidente del partido», afirmó.