Torra y Puigdemont acuerdan poner en marcha el consejo de la república
Este órgano, que nacerá el día 30 en Barcelona, es una de las claves para la independencia.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, Tomy Comín y Carles Puigdemont. JOSÉ VILLAGORDO
salvador arroyo | bruselas
La ‘cumbre’ que el soberanismo catalán celebró ayer en Waterloo solo dejó un anunció concreto: el llamamiento a participar en una reunión el próximo día 30 en Barcelona de la que saldría la carta fundacional del llamado consejo de la república. El independentismo, que ya presenta fisuras —la CUP no acudió a esta cita por considerarla electoralista—, da así otra patada hacia delante desde Bélgica, país en el que residen desde hace meses varios miembros del anterior ‘Govern’ huidos de la justicia española. Se trata de uno de los instrumentos «imprescindibles» para caminar hacia ese escenario de independencia, defienden sus promotores.
El consejo es uno de los compromisos que se incluyeron en el acuerdo de JxCAT y ERC que hizo posible la investidura de Quim Torra. «Hablamos de una de las vías de acción importantes de la República», aseguró el propio ‘president’ al acabar un encuentro que arrancó pasadas las diez y media de la mañana en un hotel de la pequeña localidad valona y que duró cerca de cuatro horas. «Ha sido una reunión muy fructífera», subrayó. Más allá de que será el exconseller Toni Comín, también huído de la justicia, el que se encargará de dirigir ese nuevo órgano y de que el acto tendrá lugar en el Salón Sant Jordi del Palacio de la Generalitat, sede de la Presidencia del ‘Govern’, no se aportaron más detalles. «Su cometido será el de coordinar a las instituciones y a la sociedad civil. Tendrá unas fases que se explicarán en su momento», añadió.
‘Cumbre’ diluida
La reunión, presidida por Carles Puigdemont y Torra se celebró en el hotel Côté Vert, cercano a la residencia del expresident en Waterloo. En esta ocasión el encuentro de ambos no tuvo lugar en la conocida como Casa de la República, aunque en un primer momento, ese había sido el lugar elegido para esta ‘cumbre independentista’ que quedó diluida tras la negativa a asistir de miembros de la CUP. Asistieron, por parte de ERC, Sergi Sabrià, líder de su grupo en el parlamento catalán, y Toni Comín. También estuvo la consellera de presidencia, Elsa Artadi. Por Junts per Catalunya, la representación corrió a cargo de Josep Costa, Albert Batet, Miriam Nogueras y Eduard Pujol. Además hubo portavoces de las entidades soberanistas Omnium Cultural y Asamblea Nacional de Catalunya.