La UE valida su divorcio con Reino Unido con el aval del Gobierno español
El Consejo Europeo extraordinario se celebra gracias a que España levantó el veto por sus objeciones acerca de Gibraltar.
El presidente Pedro Sánchez realiza su valoración tras el Consejo Europeo que dio el visto bueno al documento del ‘brexit’. HORST WAGNER
salvador arroyo | bruselas
Dos horas. Ese fue el tiempo que se necesitó ayer en Bruselas para abrir la puerta de salida a Reino Unido. Dos horas (raspadas) dedicaron los jefes de Estado y de Gobierno de la UE a la cumbre en la que se validaron los documentos del brexit -el Acuerdo de Salida y la declaración política sobre la relación futura con los británicos-, que cimentan algo sin precedentes: una escisión del proyecto comunitario. El Consejo Europeo extraordinario se celebró sin sobresaltos después de que España hubiera levantado el sábado la amenaza de veto por sus objeciones acerca de Gibraltar. Superado ese susto, Europa dio el paso clave para que una de sus potencias cierre 45 años de historia en común.
Pero no es ni mucho menos la última palabra. Lo que se deja atrás fue difícil. Pero lo que se viene encima no lo será menos. Ahora todo el peso recae en Londres, en la primera ministra, Theresa May. A ella le corresponde ahora sumar los apoyos suficientes (que hoy no tiene) para que el Parlamento británico ratifique «antes de Navidad» (se vienen barajando los días 6 ó 7 de diciembre) los compromisos alcanzados en la capital belga.
El ‘no’ allí, en Westminster, empujaría hacia un territorio inexplorado. Desde la salida caótica de Reino Unido hasta el desplome de su Gobierno. Los males menores serían la convocatoria de un segundo referéndum y una eventual solicitud de reabrir la negociación con Europa que, como mucho (y hoy ni tan siquiera se admite), solo aceptaría estirar el marco temporal de aplicación del Artículo 50, la base jurídica de este divorcio.
Mucho más accesible es el refrendo del Parlamento Europeo. El otro gran trámite pendiente. Su presidente Antonio Tajani prevé que el pacto del brexit vaya a pleno también en diciembre -se adoptará entonces una primera resolución- y no alberga muchas dudas sobre el ‘ok’ final porque detecta una «mayoría a favor» tras sondear a los grupos de la Eurocámara. Eso sí, habrá que esperar, como mínimo, dos meses.
Esos son algunos trazos del futuro. Atrás quedan los altibajos y las fricciones que se han sucedido en los más de 17 meses de negociaciones entre los dos márgenes del Canal de La Mancha. Que se llegó a la jornada de ayer con todo bien atado lo demuestra la condición exprés (por lo inhabitual) de esta cumbre. El penúltimo episodio de la «tragedia» llamada brexit , como volvió a calificarla ayer Jean-Claude Juncker, se puso en escena en tres tiempos.
El primero, un breve encuentro de los líderes europeos con Tajani. Fugaz. El segundo -nuclear-, la reunión exclusivamente a 27. Los jefes de Estado y de Gobierno ratificaron el Acuerdo de Salida (las 585 páginas del arreglo técnico) y la declaración política sobre el futuro. En esa fase, también se agradecieron «los incansables esfuerzos» del negociador europeo, Michel Barnier. Ni un ‘pero’ de España, pese a que en los últimos días acusó al francés de «extralimitarse» y de colar por la puerta de atrás el polémico artículo 184. Ayer todo fluyó. A las 10.55 el documento de conclusiones ya se había enviado a los medios de comunicación.
El tercer y último tiempo de la escenificación lo marcó el intercambio de opiniones, también a puerta cerrada, de May con sus colegas europeos.