Sánchez aprovecha la movilización social contra Torra para sacar sus Presupuestos
El Gobierno dice a los soberanistas que si apoyan las cuentas podrán afrontar las demandas de los funcionarios.
Miles de trabajadores públicos de la Generalitat se manifiestan en Barcelona contra los recortes. ALEJANDRO GARCÍA
RAMÓN GORRIAgÁN / CRISTIAN REINO
MADRID / BARCELONA
El Gobierno intenta sacar partido de la díficil situación que atraviesa el Ejecutivo catalán de Quim Torra, con una sublevación social en Cataluña por los recortes del ‘Govern’, e hizo un último intento para que las fuerzas soberanistas respalden sus Presupuestos. De esa manera, dijo la ministra de Hacienda, podrían contar con fondos suficientes para hacer frente a las reivindicaciones de los empleados públicos en huelga.
«No hay excusa», dijo María Jesús Montero, para que el PDeCAT o Esquerra no apoyen los Presupuestos. Con las cuentas aprobadas, el Gobierno catalán podría disponer «de una cantidad muy importante» para satisfacer las demandas de los trabajadores públicos en huelga. El Gobierno estima que las inversiones en servicios públicos de Cataluña aumentarían en torno a los 2.000 millones de euros. El Gobierno de Quim Torra, prosiguió la ministra, incurre en «la contradicción» de culpar al Estado español de su precaria situación financiera y a la vez se niega a respaldar unos Presupuestos que supondrían una importante inyección económica o pone condiciones «imposibles» para hacerlo. Montero confió sin disimulo en que las protestas callejeras y huelgas de estos días «ayuden» a que las fuerzas independentistas cambien de opinión.
En la misma línea, la vicepresidenta Carmen Calvo aconsejó a Torra que «escuche a los ciudadanos» que protestan y «dé una respuesta» a sus demandas. El Gobierno socialista, añadió, «está en disposición» de colaborar con unos Presupuestos «que serán buenos para Cataluña».
El ministro de Fomento se sumó a la ofensiva y subayó que «más allá del ‘procés’ está la vida real y los problemas de la gente». José Luis Abalos emplazó al Ejecutivo catalán a que empiece a «gobernar», que no es más que «gestionar asuntos cotidianos» de la ciudadanía.
SIN AFORAMIENTOS Y SIN APOYOS
El Gobierno aprobará hoy un proyecto de reforma constitucional limitado a suprimir determinados aforamientos y todo apunta a que su destino será la papelera. Ningún grupo, salvo el socialista, secunda la propuesta gubernamental. El PP dice que es «un anzuelo», Ciudadanos señala que es «una estafa» y Unidos Podemos la ve «impresentable». El Consejo de Ministros, sin embargo, dará luz verde a la propuesta anunciada por Sánchez en septiembre.