Borrell: «Por Dios, estamos hablando de 9.000 euros»
El ministro descarta dimitir a causa de la multa de 30.000 euros.
ander azpiroz | madrid
Josep Borrell no se plantea dimitir, como le han exigido PP y Unidos Podemos. El ministro de Asuntos Exteriores defendió ayer su honorabilidad y repitió que, pese a la multa de 30.000 euros que le ha impuesto la CNMV no cometió ninguna irregularidad ni hizo uso de información privilegiada al vender un paquete de acciones de Abengoa por valor de 9.000 euros solo un día antes de que la compañía, de cuyo consejo formaba parte, entrase en preconcurso de acreedores.
El jefe de la diplomacia cree que el asunto queda zanjado con el pago de una sanción que considera injustificada, pero ante la que no ha presentado recurso por ser miembro del mismo Gobierno que debería haberla resuelto. Ayer insistió en que solo vendió una pequeña parte del paquete de acciones que poseía, concretamente el de su exmujer, que él gestionaba. «Si hubiese tenido información privilegiada hubiese vendido todo y no una parte mínima, y no haber sufrido toda las perdidas que sufrí», justificó’. «Por Dios, estamos hablando de 9.000 euros», añadió.
Respecto a las peticiones de dimisión, Borrell cree que entran dentro del juego político, más aún con unas elecciones autonómicas en Andalucía a la vuelta de la esquina. Por eso populares y podemistas tratan de «estirar el chicle» sobre su sanción con el único objetivo de erosionar al Gobierno y el PSOE.
Las peticiones para que el jefe de la diplomacia renuncie al cargo han llegado desde un lado y otro del espectro político. En opinión de Pablo Casado, el ministro «está deslegitimado» para continuar en el Gobierno. Más sutil fue Pablo Iglesias, que dio una de cal y otra de arena: «Este Gobierno no se puede permitir un ministro sancionado por la CNMV por vender acciones con información privilegiada. Respeto a Borrell por su inteligencia y su altura política».