«Una humillación superior al de toda violación»
Dos de los magistrados del Tribunal Superior de Justicia de Navarra, que juzgó las apelaciones interpuestas por el caso de La Manada, discreparon del voto mayoritario. Joaquín Galve Sauras, presidente del tribunal, y Miguel Angel Abárzuza sostienen que existió agresión sexual con intimidación. Los magistrados aseguran que, «envalentonados», los miembros de La Manada dieron un trato «degradante o vejatorio» más que «denigrante», que aumenta cuando los condenados abandonan a la víctima en el trastero, «tirada en el suelo y medio desnuda» y le sustraen el móvil para incomunicarla. Existe «menosprecio y humillación superior al que tiene lugar en toda violación», con conductas que no eran necesarias para lograr su objetivo principal. Solicitaron que los cinco acusados «sean castigados como reos de violación, al haber consistido la agresión en acceso carnal por vía vaginal, anal y bucal con intimidación». Quedaron en minoría.