Los presos ‘indepes’ ponen fin a la huelga de hambre
Los cuatro dirigentes de Junts per Catalunya (JxCat) recluidos en la prisión de Lledoners (Barcelona) dieron ayer por concluida su huelga de hambre tras 20 días de ayuno. La protesta tenía como objetivo presionar al Tribunal Constitucional y a la justicia española. Jordi Turull y Jordi Sànchez iniciaron la huelga de hambre el pasado 1 de diciembre, mientras que Josep Rull y Joaquim Forn se sumaron tres días después. Ningún preso de Esquerra Republicana, en cambio, respaldó la iniciativa, al considerar que no era el momento para llevarla a cabo.
De hecho, la huelga de hambre causó malestar en las filas republicanas, en la medida en que se entendía como una maniobra para intentar restar protagonismo a Oriol Junqueras, que es quien se ha erigido en el principal perjudicado por la causa contra el 1-O al afrontar la pena mayor en el juicio (25 años).