La algarada callejera de los CDR se queda muy lejos de «parar» Cataluña
Consiguieron cortar intermitentemente una treintena de carreteras pero no lograron frenar la actividad diaria .

La manifestación soberanista nocturna. TONI ALBIR
melchor sáiz pardo | barcelona
Los Comités de Defensa de la República (CDR) perdieron fuelle el 21-D. No solo porque no pudieron controlar las columnas que rodearon el Consejo de Ministros y que acabaron en disturbios, sino porque sus llamamientos a «desbordar» a las fuerzas de seguridad con acciones en toda Cataluña para conseguir su ansiado «paro de país» no estuvieron ni cerca de bloquear la actividad de la comunidad autónoma.
Es cierto que empezaron bien temprano y que a las 5:30 de la madrugada ya habían conseguido cortar una veintena de carreteras secundarias (luego a lo largo del día llegarían a la treintena) y que lograron, una vez más, crear problemas a la circulación en dos arterias tan importantes como la AP-7 en L’Ampolla y en Gerona y la A-2 en Alcarràs. Pero los comités no tuvieron el músculo suficiente para mantener los bloqueos más allá de unas horas o de forma intermitente, sobre todo porque en la mayoría de convocatorias no participaron más que unas docenas de activistas separatistas. Un número apenas suficiente para cortar las carreteras, pero que no bastaba para oponerse a los desalojos de los antidisturbios de los Mossos, que, ayer sí, tenían órdenes expeditivas de mantener abiertas las vías de comunicación.
De hecho, la inmensa mayoría de los bloqueos se disolvió cuando los respectivos canales de los CDR avisaban de que iban de camino los policías autonómicos. A media tarde, la red viaria catalana prácticamente estaba libre de incidentes.
Los CDR, que más allá de un par de barricadas en las vías de cercanías se limitaron exclusivamente al corte de carreteras, no se acercaron siquiera al objetivo marcado de tratar de bloquear entre 90 y 100 vías de comunicación.
Los comités tampoco fueron capaces, como pretendían, de bloquear las vías de entrada de centros estratégicos, como los aeropuertos de Barcelona y Reus o los puertos de Barcelona o Tarragona.
La estación de Sants, que en alguna ocasión anterior sí que había sido tomada por los independentistas, vivió un día de absoluta normalidad. Tampoco consiguieron los CDR ni bloquear las «fronteras» con Francia, Aragón y Valencia ni provocar el desabastecimiento impidiendo la salida de productos de Mercabarna. Los comités ni siquiera lograron complicar en demasía la circulación en las inmediaciones de Barcelona. De forma intermitente y muy a primera hora consiguieron cortar en varias ocasiones las rondas de circunvalación de las ciudad (Dalt y Litoral), pero no se notó. Y es que ayer en Barcelona hubo un tráfico muy inferior a cualquier otro viernes, probablemente porque la ciudadanía, ante el temor de los anunciados cortes, prefirió el transporte público o directamente adelantó sus vacaciones. De hecho, según Transit, la entrada de vehículos a la ciudad condal fue ayer la mitad de cualquier otro día laborable.
Los CDR no tuvieron su mejor día pero es que los autodenominados Grupos Autónomos de Acción Rápida (GAAR), su brazo más violento, ni tan siquiera aparecieron para llevar a cabo sus prometidos sabotajes contra infraestructuras claves como centrales eléctricas, estaciones o aeropuertos.
77 heridos
Un total de 77 personas han resultado heridas de diversa consideración, aunque ninguna de gravedad, entre ellos 35 agentes de los Mossos d’Esquadra, en los incidentes por las protestas de los CDR contra la reunión en Barcelona del Consejo de Ministros. Según ha informado el Sistema de Emergencias Médicas (SEM), sus equipos han atendido a 62 personas, 57 de ellas por contusiones, aunque ninguna grave, por los incidentes protagonizados por los CDR, ante los que los Mossos han cargado en el Paral·lel, en Drassanes y en Via Laietana.
Otras quince personas han acudido a centros sanitarios para ser atendidas tras resultar heridas en las cargas policiales, la mayoría de ellas por contusiones no graves, según ha contabilizado el Departamento de Salud.
De todos los heridos en este balance, 35 son agentes de los Mossos d’Esquadra, que han sido dados de alta in situ. Los equipos de emergencia han evacuado a un centro sanitario a ocho de los heridos, aunque ninguno de ellos está grave. Entre los heridos figura un reportero de Intereconomía que ha sido agredido por un miembro de los CDR, que le ha propinado un puñetazo en la nariz.