El PP presidirá la Junta de Andalucía y Cs el Parlamento autonómico
Vox tendrá voz y voto en la Mesa de la Cámara al igual que Adelante Andalucía .
Juanma Moreno (PP) y Juan Marín (Cs), al comienzo de la reunión de ayer en Sevilla. JULIO MUÑOZ
cecilia cuerdo | sevilla
PP y Ciudadanos certificaron ayer el cambio político en Andalucía después de casi cuatro décadas de mandato ininterrumpido de los socialistas. La comunidad dejará de ser a mediados de enero, según sus cálculos, la única sin alternancia política desde la Transición después de que ambas formaciones cerraran el acuerdo programático para la legislatura y el reparto de la Mesa de la Cámara con el apoyo de Vox, que finalmente tendrá voz y voto en el organismo que preside la vida parlamentaria al igual que Adelante Andalucía. El líder popular, Juan Manuel Moreno, se convertirá en el sexto presidente andaluz a mediados de enero.
La coincidencia en las reformas económicas y la despolitización de la administración hicieron pensar que el acuerdo sería un camino de rosas, pero las discrepancias saltaron a la hora de mirar en busca del socio preferente. Y es que mientras el PP no dudaba en tender la mano a Vox, a los que consideran sus antiguos votantes, Ciudadanos dudaba del lastre de ese apoyo de cara al próximo ciclo electoral y tras las críticas a la ultraderecha de sus socios en el resto de Europa.
En este escenario, el escollo saltó a la hora de negociar la composición de la Mesa del Parlamento. Para evitar depender de Vox, la formación naranja se obcecó en lograr la abstención de PSOE para mantener la Presidencia de la cámara, instándoles a asumir el cambio de tiempo y no bloquear el mandato mayoritario de las urnas (PP y Ciudadanos suman 47 escaños, justo los mismos que tenían los socialistas la pasada legislatura). Pero hasta ayer no arrojaron la toalla y reconocieron que era «completamente imposible», con un PSOE ejerciendo ya de oposición y negando cualquier apoyo que supusiera «blanquear» a la ultraderecha de Santiago Abascal.
Por eso, optaron por ampliar el campo de juego y, cumpliendo el reglamento de la Cámara que obliga a que todas las fuerzas políticas estén representadas, quisieron meter en la jugada a Adelante Andalucía. Una fórmula sencilla que ni siquiera requiere del acuerdo de la alianza de Podemos e IU para obtener la presidencia. Les basta con no presentar candidato, de forma que las tres vicepresidencias, por número de apoyos, quedarán en manos de PSOE, PP y Adelante Andalucía al votarse todos a sí mismos. La coalición de izquierdas, que anoche debatía en asamblea su posición en la votación, rechazó haber participado en algún tipo de componendas y aseguró que les «correspondía por derecho», pero en la práctica lo obtienen al no presentar un candidato el partido naranja. De la misma forma, las secretarías recaerán finalmente en PSOE, PP y Vox, aunque en este caso si necesitarán un préstamo de votos casi asegurado por parte de los populares.
Con la presidencia del legislativo casi asegurada, el líder de Ciudadanos, Juan Marín, anunció tras la reunión de ayer que la Presidencia del Ejecutivo «ya no sería un obstáculo» en la negociación. Minutos después, el presidente del PP, Juan Manuel Moreno, concedía que, si todo sale como está previsto, «lo previsible es que yo sea el próximo presidente del gobierno». Su intención es que el debate de investidura se produzca a mediados de enero, una vez se realicen las consultas entre los partidos para sondear al candidato con más visos de prosperar como presidente de la Junta. Pocos días después, tras la votación, llegaría la toma de posesión del Gobierno, con reparto equitativo de carteras entre PP y Ciudadanos.