Los barones del PP respaldarán unidos la protesta contra Sánchez
El desistimiento del Gobierno con los secesionistas no resultó ayer suficiente para el PP, que se reafirmó en su voluntad de salir mañana a la calle y pedir elecciones anticipadas. Que la vicepresidenta, Carmen Calvo, señalara las reivindicaciones de autodeterminación como el elemento que ha hecho encallar las conversaciones sólo confirma, a juicio de los populares, «la ineptitud del Gobierno». «Serán los únicos de toda España -ironizó el portavoz adjunto de los conservadores en el Congreso, Carlos Floriano- que no se han enterado de lo que querían los independentistas».
Dar por fracasado el diálogo, sostienen fuentes del PP, no es lo mismo que renunciar a constituir una mesa de partidos en Cataluña y designar a un relator para que supervise las negociaciones. Además, en la sede nacional de Génova conceden poca o ninguna credibilidad al Gobierno y su intención de no ceder ante los independentistas.
«Hoy más que nunca, la movilización redobla su sentido», trasladaron fuentes oficiales del PP. En Génova se dieron ayer por satisfechos con la respuesta de los suyos a la convocatoria de la protesta. Los barones cerraron filas con Pablo Casado.
El independentismo cargó ayer toda la responsabilidad de la ruptura de las negociaciones entre el Gobierno central y el catalán a Pedro Sánchez. En una comparecencia desde el Palau, el vicepresidente, Pere Aragonès, y la consejera de Presidencia, Elsa Artadi, que son quienes han llevado el peso de las conversaciones, acusaron a Sánchez de haber cedido a las presiones del «nacionalismo español».