Podemos inicia su campaña en la Comunidad de Madrid sin candidato
Lanza una serie de propuestas sociales para recuperar el tirón electoral tras la marcha de Errejón.

Montero está al frente del partido mientras Iglesias disfruta de la baja de paternidad. JAVIER LIZÓN
ander azpiroz | madrid
Podemos ha iniciado ya su campaña de cara a las autonómicas de mayo en la Comunidad de Madrid. La novedad respecto a otras es que lo hace sin candidato, tras la salida de Íñigo Errejón a Más Madrid y el abandono de la política del secretario general regional, Ramón Espinar. El proceso para elegir al sustituto del primero corresponde a la organización territorial, pero ésta se encuentra a día de hoy descabezada tras la dimisión del segundo y en manos de una gestora nombrada por la dirección nacional.
La grave crisis abierta por el exnúmero dos podemista ha dejado en estado de ‘shock’ a los de Pablo Iglesias, que tratan ahora de recomponer el paso con el anuncio de algunas de las medidas que incluirán en su programa electoral. Entre estas se encuentran la gratuidad de la Universidad pública, la multiplicación por seis del presupuesto para luchar contra las violencias machistas, un plan de choque contra la pobreza, una tasa turística madrileña y la regulación del alquiler turístico o el fin de los privilegios fiscales de las grandes fortunas.
Todas estas propuestas figuran en una carta que la formación morada ha enviado a sus inscritos en Madrid a modo de pistoletazo de salida electoral. «Nuestro objetivo es construir un programa que ponga fin a los privilegios y a las barras libres fiscales impuestas por el Partido Popular en la Comunidad de Madrid», se señala en la misiva.
Irene Montero, quien se ha consolidado al frente del partido mientras Pablo Iglesias disfruta de su baja por paternidad, lo ha repetido desde que estalló la crisis. Podemos debe hablar de las «cosas del comer», como se refiere a las políticas sociales, como la subida del salario mínimo, y no de sus problemas internos. Y es que la formación morada confía en que la defensa de las políticas sociales que en sus inicios como partido le llevó a encabezar las encuestas le permita remontar el vuelo y superar su mayor crisis desde su nacimiento en 2014.
No obstante, por mucho que lo deseen los dirigentes podemistas, sus problemas de puertas a dentro amenazan con lastrar las opciones electorales de los morados, un temor que se ha extendido más allá de la Comunidad de Madrid al ver de cerca un posible efecto contagio. Los líderes regionales presionan a la cúpula de la formación para que se alcance un acuerdo con Errejón para competir codo con codo en los comicios de mayo. El problema es que, se reconoce desde dentro, las heridas son demasiado profundas y no queda ya ni un puente en pie entre Iglesias y quien fue su mano derecha.
A los recelos del secretario general y sus colaboradores más cercanos hacia Errejón se suma la posición de Izquierda Unida, que el pasado jueves descartó una confluencia con Más Madrid.