La declaración de Trapero en el Supremo ha causado mucha sorpresa
El mayor, a pesar de sus quejas a Puigdemont y su «incomodidad» con Forn, no dimitió.
m. sáiz-pardo | madrid
La declaración el pasado jueves ante el Supremo del mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, y sus revelaciones, como la existencia de un plan para detener a Carles Puigdemont y a sus consejeros tras la DUI, han sorprendido a muchos. También, y particularmente, a los entonces, y algunos actuales, responsables de las fuerzas de seguridad del Estado que vivieron en persona aquellos convulsos días de otoño de 2017 y que trataron directamente con Trapero.
El viernes por la mañana, cuando todavía resonaban las palabras del mayor en la sala noble del Supremo, una pregunta sobrevolaba en los despachos del Ministerio del Interior, de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. ¿Por qué no dimitió antes del 1-O si es verdad todo lo que contó ante el tribunal? Según el análisis de varios de los mandos de las fuerzas de seguridad, el mayor tuvo cinco momentos claves para haber presentado su carta de adiós y evitar el banquillo en la Audiencia Nacional.
El primero fue el 14 de julio de 2017, cuando el entonces consejero de Interior, Jordi Jané, presentó su renuncia, según Trapero, por la «deriva política» que estaba tomando el Govern. El mayor, ante el tribunal, dijo que él también se sentía «incómodo» con los acontecimientos, pero no renunció al cargo, al que había llegado tres meses antes.
Tres días después de la marcha de Jané, el director de los Mossos, Albert Batlle, se marchó por idénticos motivos, pero Trapero quiso seguir y perdió su segunda oportunidad para renunciar y evitar su procesamiento.
El mayor también prefirió continuar al frente del cuerpo cuando Forn anunció el 19 de julio que los Mossos no solo no iban a impedir el referéndum, sino que iban a garantizar que se pudiera votar con «seguridad» y «libertad».
La cuarta ocasión en la que pudo irse fue tras la primera de las reuniones con Puigdemont, Junqueras y Forn, a iniciativa del propio Trapero, que tuvo lugar en el Palau de la Generalitat el 26 de septiembre.
La otra gran supuesta «nebulosa» de la declaración de Trapero, a ojos de los responsables de Interior, fue su insistencia en mantener intacto el operativo de los Mossos para el 1-O a pesar de que a finales de septiembre el coordinador de Interior, el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, le avisó de aquel despliegue era el de una «jornada electoral normal» y no estaba dirigido a impedir el referéndum.