carmen gonzalez guinda | candidata del pp al congreso
«León ha hecho mucho por el desarrollo del país y hay que compensarlo»
Carmen González Guinda (Teruel, 1961) es cabeza de lista del PP de León al Congreso. Alcaldesa de Garrafe de Torío desde 2007, es profesora de . Física y Química en el Instituto Padre Isla. Tiene cuatro hijos varones..

— ¿Cómo ha ido la campaña electoral?
—Muy bien.
—Solo he visto en los carteles a Pablo Casado. El PSOE da más visibilidad a Cendón.
—¿Pasaste ayer (por el martes) por Guzmán?
Estoy en un cartelito alrededor del pivote. El PP apuesta, acertadamente, por la imagen de Pablo Casado porque son elecciones nacionales.
—Sus compañeros dijeron que usted no tiene peso político ni es la persona ideal para encabezar la lista el PP de León. ¿Qué opina?
—Preguntadles a ellos. Yo siempre digo que tenemos a los mejores candidatos y voy a hablar en positivo de mis compañeros.
—¿Qué ofrece este PP renovado de caras que no ofrecía el PP anterior?
— Pablo Casado ha apostado por una renovación en León y traer nuevas ilusiones.
—¿Qué le ha dicho Eduardo Fernández, anterior cabeza de lista?
— Hemos hecho un trabajo serio en el Congreso. Me ha dado ánimos y yo a él en su nueva etapa al margen de la política.
—¿Quién le comunicó que iba a ser la candidata?
—Prefiero reservármelo, pero fueron tres llamadas seguidas de la dirección nacional, regional y provincial. Colócalas en el orden que quieras.
—Proyectos irrenunciables para León.
—Las infraestructuras. La A-76 y la A-66 son vitales. El nudo logístico del noroeste, del que estamos pendientes de estudios porque tiene dificultades en el Manzanal. Impulsaremos el Corredor Atlántico por ser fundamental para el desarrollo rural. Estas infraestructuras son importantes para la salida de mercancía de las pequeñas y medianas empresas. En esta legislatura son prioritarias las políticas contra la despoblación y la dispersión y eso tiene que reflejarse en la financiación autonómica. Hay que apoyar a los jóvenes para que se instalen en la zona rural con ayudas como la tarifa plana durante tres años. Impulsaremos la interconectividad. Autónomos, mujeres y personas con distintas capacidades son las más vulnerables en los pueblos. Es muy importante impulsar la nueva industrialización de las cuencas mineras, potenciando, entre otras, la industria alimentaria. El proyecto de nuevos materiales del Icamcyl es muy interesante.
—La dispersión y la despoblación no es nueva. He revisado las 120 iniciativas parlamentarias del PP de León en la pasada legislatura y no he visto ninguna específica con la palabra despoblación.
—Voy a sacar mi faceta de alcaldesa. Ahora todo el mundo descubre el problema de la despoblación. Garrafe de Torío es el municipio que más población ha ganado. De los 14 municipios que han crecido en la provincia, en 12 gobierna el PP. Algo habremos hecho bien. En Garrafe hemos dado ayudas a la natalidad, al material escolar, a los parados, al transporte público, dos centros para fomentar el asociacionismos, impulsado el turismo, damos importancia a los mayores. Tenemos una gran colaboración con las 15 juntas vecinales del municipio a las que damos unos 100.000 euros al año, con un convenio de colaboración para mantener los consultorios. Pero queda mucho por hacer para atraer a gente joven y autónomos.
—La población ha crecido en Garrafe de Torío, aunque los datos del INE reflejan una caída en el 2018.
—Esperemos que vuelva a subir.
—¿Qué medidas concretas plantea el PP para la despoblación?
—Es un problema mundial que ahora empieza a afectar a las cabezas de comarca, no solo a los pueblos. Es verdad que el problema de la despoblación no estaba en las agendas en otras legislaturas, pero ahora ya hemos puesto el foco y eso es muy positivo. Trabajaremos para que las personas que quieran vivir en los pueblos tengan un mejor tratamiento fiscal.
—El gobierno autonómico anuncia ayudas para el retorno de emigrantes. ¿Qué oportunidades les ofrece?
—Hay que insistir en las medidas para el asentamiento de población en la zona rural y que crezcan los polos industriales.
—¿En qué sectores puede competir León?
—En varios. En el agroalimentario las empresas nos piden mejorar los seguros agrarios. También en ciberseguridad y tecnología. Ya se están haciendo proyectos en FP para vincular esta formación al mundo rural. El desarrollo del sector de los drones es importante.
—Dígame dos proyectos de los que disfrute León gracias al PP.
—El Inteco, que era para tecnologías de la comunicación, gracias al PP pasó a ser Incibe, centrado de ciberseguridad que coloca a León como puntero en España y Europa. El polo tecnológico, una iniciativa del PP que permite un gran desarrollo a las industrias de León. La biotecnología. Gracias a la Asociación de Biotecnólogos, cuyo presidente era de León, presentamos una Proposición no de Ley para que en el Sepe (Servicio Público de Empleo) aparecieran como biotecnólogos a la hora de la búsqueda de trabajo y no dentro de la rama de la biología. Todos los partidos votaron a favor.
—¿Qué es lo que nota que más le preocupa a la gente?
—La cohesión territorial. El proceso secesionista en Cataluña ha despertado ese sentimiento de lealtad y solidaridad.
—Si solo se habla de Cataluña la gente lo percibe como una amenaza. ¿Esta política del miedo funciona en democracia?
—No es política del miedo. Pablo Casado ha dejado claro que los dos grandes pilares del PP en los próximos cuatro años son el modelo de desarrollo económico y el territorial.
—¿Tiene usted alguna vinculación con Cataluña?. En su declaración de patrimonio aparece que tiene propiedades en Tarragona.
—Tengo dos sobrinas charneras, aunque no me gusta utilizar ese término, de padres castellanos. Mi madre está en Tarragona. Y lo que tengo son herencias. Yo nací en Teruel y mis cuatro hijos nacieron en León. Me siento totalmente leonesa.
—Las encuestas no le son muy favorables al PP, incluso vaticinan un diputado a Vox en León.
—Quiero pedir la unidad de voto. Según las encuestas, es muy probable que esa división del voto a Vox y Ciudadanos disminuya las posibilidades de Pablo Casado para ser presidente del Gobierno y también deja a los otros partidos sin representación. Las dos opciones son muy claras. La de Pedro Sánchez, con los que futuriblemente serán sus socios, la extrema izquierda de Pablo Iglesias, y la del PP, con Pablo Casado. Podemos llegó a política con un discurso para dinamitar el Congreso, tampoco juraban la Constitución y buscaban cualquier fórmula. Ahora tienen la Constitución en la mano solo para los artículos que hablan de expropiaciones de lo público y poco de libertad de enseñanza y cohesión territorial. Vivir en Galapagar les ha hecho adquirir ese cariño por la Constitución. Esa desunión del voto le daría ventaja al PSOE y sus socios, que además de Pablo Iglesias son Puigdemont, Torra y Bildu.
—Esa desunión del voto es un reflejo de la disgregación del PP con militantes que se pasan a los otros partidos.
—La gente de Vox puede venir del PP o no. Igual que Ciudadanos, que pueden, o no, venir del PSOE.
—¿Quién es su rival político?
—Pedro Sánchez.
—Dice que Podemos quería dinamitar el Congreso y Vox anuncia que acabará con las comunidades autónomas. El PP gobierna con el apoyo de Vox en Andalucía.
—No es lo mismo un pacto de legislatura que un pacto de investidura. Me gustaría ver a Vox en algún debate y confrontar con ellos los programas electorales. Tan pronto dicen que quieren estar en Europa como que no quieren estar. El PP es un partido constitucionalista y está a favor de Europa. Las autonomías están reconocidas en la Constitución. Ellos están a favor de las armas y yo como madre y profesora jamás defenderé eso porque tenemos a las mejores Fuerzas de Seguridad del Estado.
—El PP propone cambiar la Ley de Memoria Histórica por una Ley de Conciliación. ¿Por qué?
—Hay que recuperar el consenso de la Transición, que llevó al desarrollo social y la cohesión territorial. La crispación no es buena. Esta nueva ley puede ayudar a la concordia y solidaridad entre los españoles. Ya es hora de que hablemos más de la igualdad de territorios.
—¿Entiende que las familias quieran sacar a sus parientes de las cunetas y enterrarlos?
—Eso se da por supuesto. Se trabaja en eso. Pero tenemos que dar pasos para la concordia y dejar ya la Guerra Civil.
—¿Se refiere entonces a los restos de Franco?
—No me gusta entrar en eso. El PSOE nos acusa de volver a la España del blanco y negro, pero a ellos les han traicionado los carteles de la campaña, que están en blanco y negro. Nosotros queremos una España en color, con una economía fuerte, creadora de empleo y bajada de impuestos. Las cuencas mineras y la energía hidráulica de León han hecho mucho por el desarrollo económico de España. Ahora hay que compensarlas cuando se quedan despobladas y devolver esa solidaridad que en su día demostramos.
—¿Qué propuesta tiene para que las medidas de transición energética no pasen de largo en León?
—El PSOE está haciendo una transición radical, sin dar tiempo a la adaptación y ponen en juego muchos puestos de trabajo. Asustan a las empresas y eso provoca deslocalizaciones. Hay que empezar por la educación. La transición tiene que ser calmada y dar tiempo a las empresas a que se adapten. Esto mismo entendíamos en las cuencas mineras. Planteamos un Decreto Ley que no fue convalidado por el PSOE y se tradujo en un Real Decreto que se nos dijo que no tenía rango suficiente y tuvimos que presentarlo como Proposición de Ley en agosto del 2018, que votaron en contra Cs, PSOE y Podemos. Pedíamos dar un margen de maniobra al Gobierno para mantener las centrales térmicas en caso de desabastecimiento y subida de la luz. Nos quedamos solos.
—¿Es usted feminista?
—El diccionario define el feminismo como la defensa de la igualdad de derechos y oportunidades para hombres y mujeres. Con esta definición te costará mucho encontrar a alguien que no lo sea. Más calificativos no quiero pone. Soy una defensora de trabajar por la igualdad con medidas que bajen la brecha salarial, que incrementen las pensiones de las madres o que se equiparen las de las viudas. Hemos impulsado el Pacto de Estado contra la Violencia de Género que fue firmado por todos los partidos políticos.
—Sin embargo en su programa electoral anuncian cambios en la Ley de Violencia de Género.
—Con la violencia de género somos intransigentes. Defendemos la prisión permanente revisable para casos de asesinato en violencia de género, y para otros también.
—¿Cayetana Álvarez de Toledo estuvo acertada con su pregunta de si hace falta decir ‘sí, sí hasta el final’ para el consentimiento en las relaciones sexuales?
—No me gusta entrar en el ‘sí, sí’ o ‘no, no’. Son debates infructuosos. Yo pedí estar en la Comisión de Igualdad en el Congreso. La igualdad se gana desde la educación. Hay menos de un 25% de chicas que eligen carreras tecnológicas y menos en ingeniería. Esto repercute en la brecha salarial de género. Hay que potenciar las vocaciones tecnológicas. Hacemos campamentos femeninos y nos tachan de segregar, pero no es así. Las niñas tienen que conocer referentes.
—¿Un silencio es un sí?
—Es que no me gusta entrar en esas disquisiciones. El Código Penal ya tipifica cuándo no hay un consentimiento. Todas las relaciones tienen que ser consentidas y si no lo son se comete un acto de violencia.
—¿Está a favor de prohibir o regular la prostitución?
—No estoy a favor de regular. Ofrecer su cuerpo a cambio de dinero es la mayor vejación para una mujer. Hay que tomar medidas para evitar la prostitución y la trata de mujeres, que es un gran negocio de mafias de hombres.
—¿Qué opinión tiene de los vientres de alquiler?
—Hay mucho debate en el PP. Todavía no hemos definido una postura y prefiero mantenerme a la espera de informes.
—¿Qué piensa como mujer?
—Como mujer no lo tengo tan claro como para salir con la bandera a favor de los vientres de alquiler.
—El PP parece que se posiciona a favor de modificar la Ley del Aborto y volver a la ley del año 1985.
—Estamos esperando la decisión del Constitucional. No queremos cambiar la ley, queremos fomentar la natalidad con ayudas sociales y que ninguna madre que quiera tener un hijo deje de tenerlo por dificultades económicas.
—El Defensor del Pueblo ha admitido a trámite la reclamación del Movimiento por el Tren de la Ruta de la Plata. ¿Tienen alguna propuesta para esta infraestructura?
—No conozco el informe del Defensor del Pueblo, pero me comprometo a leerlo.
—¿Tiene alguna manía?
—No soy consciente. Seguro que la tengo.
—¿Cuál es el rasgo más destacado de su personalidad?
—La sencillez y la humildad, que a veces se convierte en un defecto porque hay gente que la malinterpreta.
—¿Ha tenido alguna historia de discriminación por ser mujer?
—Me gusta hablar con mi hijo de 20 años porque detecta los micromachismos. Detectó que Pedro Sánchez se dirigía únicamente al moderador y no a la moderadora en el último debate. En mi profesión como docente no lo he notado. Cuando entré un política hace veinte años sí noté ciertos tonos y no consideraban tu opinión hasta que no eran reforzadas por un hombre. Pero todo esto está cambiando.
—Usted es profesora de instituto. ¿Cree que la educación pública, concertada y privada deben estar en el mismo orden de preferencia para el Estado?
—Me eduqué en un instituto público, hice la carrera de Químicas en una universidad pública en Valladolid, he llevado a mis hijos a colegios públicos, institutos públicos, universidad pública de León, y desde la creencia de que tenemos una magnífica enseñanza pública defiendo la enseñanza concertada como un garante de la libertad de las familias de elección de la educación que desean, y por supuesto, la privada. Muchos socialistas llevan a sus hijos a la concertada. Y también creo en los centros de educación especial.
—¿Defiende esa misma política para sanidad?
—La sanidad pública española es de las mejores del mundo, pero hay que hacerla sostenible. Cuantos más cotizantes mayores servicios. Hay comunidades que deciden tener conciertos para reducir las listas de espera. Nuestro apoyo a la sanidad pública pero sin descartar otras opciones.