La Diputación se juega en León y Ponferrada
El ascenso del PSOE y el empuje de los partidos emergentes amenazan la mayoría del PP de los últimos 24 años en la institución provincial La batalla se dirimirá en las dos grandes circunscripciones; harían falta aliados para pactar .

Seis partidos judiciales, 211 ayuntamientos y 1.645 concejales en juego. La batalla por los 25 escaños de la Diputación comienza en las urnas de los comicios municipales. Las papeletas de los electores del 26-M deciden el reparto de fuerzas de los partidos en cada circunscripción y el número de ediles que cada una de ella obtiene. Esa noche, el escrutinio determinará al ganador, pero no los nombres de la nueva corporación provincial. Habrá que esperar a la constitución de las corporaciones municipales, resultantes de estas elecciones, para que se ponga en marcha la maquinaria que decidirá quiénes ocuparán los sillones del salón de plenos del Palacio de los Guzmanes. Se trata, por tanto, de una elección indirecta que se dirime con las votaciones de los concejales con los que cada partido ha conseguido representación en la institución, de acuerdo al reparto de escaños asignado por partido judicial: León (13), Ponferrada (7), Astorga (2), La Bañeza (1), Cistierna (1) y Sahagún (1).
Son estos ediles los que acudirán a votar en cada una de las seis circunscripciones, convocados por las respectivas juntas electorales. Sus partidos habrán presentado antes las candidaturas correspondientes para elegir y designar a sus diputados, aunque a la lista oficial puede añadirse, como ocurre en algunos casos, una alternativa planteada por concejales del mismo partido que deseen pugnar con los decididos desde la dirección.
Una vez cerrada la designación de los 25 diputados, llegará el momento de convocar el pleno constituyente del nuevo mandato, donde se elegirá al presidente. Las urnas del 26-M serán determinantes para comprobar si el PP aguanta en la provincia tras el desplome del 28-A y logra mantener la mayoría absoluta en la Diputación, donde ha gobernado durante los últimos 24 años, o el ascenso del PSOE en los comicios generales se consolida y consigue aumentar su representación para disputar a los ‘populares’ la presidencia. En cualquier caso, la fragmentación política de la corporación, ya escenificada en el mandato que ahora finaliza con seis fuerzas (PP, PSOE, Ciudadanos, UPL, En Común y Coalición por el Bierzo), será la clave para gobernar ante la previsible necesidad de pactos.
Y aunque en 2015 fue decisivo el diputado de Cistierna, que finalmente ganó el PP, para que los ‘populares’ consiguieran la mayoría absoluta, esta vez la fuerza de los llamados partidos emergentes en las dos grandes circunscripciones, León y Ponferrada, determinará la balanza de fuerzas, replicando la fragmentación actual. Uno de estos partidos o un bloque de ellos tendrán la llave del Palacio de los Guzmanes.