COMIENZA LA XIII LEGISLATURA
El acatamiento de independentistas provoca la primera bronca en el Congreso
Los diputados de Junts per Catalunya acataron la Constitución, dijeron, por imperativo legal y también "por lealtad al mandato democrático del 1 de octubre y al pueblo de Cataluña", mientras que Oriol Junqueras destacó su "compromiso republicano" y prometió por imperativo legal y como preso político. Los diputados de Vox, y algunos de otros partidos, gritaban y pateaban sus escaños cada vez que un independentista empezaba con su letanía

Oriol Junqueras saluda a Pedro Sánchez en el Congreso.
Desde la llegada de Unidas Podemos al Congreso, las promesas y juramentos a la hora de aceptar el cargo de diputado se han convertido en un foco de atención. Y este martes, en el inicio de la decimotercera legislatura, volvió a serlo, aún más ante la presencia de los diputados presos y de los parlamentarios de Vox. Tanto que la recién estrenada Meritxell Batet llamó a hacer un uso proporcionado de la palabra.
Uno de los primeros en aceptar el cargo fue Abascal. "Por España, sí juro", dijo. Iglesias y los suyos prometieron "por la democracia y los derechos sociales, por España".
Los diputados de Junts per Catalunya acataron la Constitución, dijeron, por imperativo legal y también "por lealtad al mandato democrático del 1 de octubre y al pueblo de Cataluña", mientras que Oriol Junqueras destacó su "compromiso republicano" y prometió por imperativo legal y como preso político.
Unos y otros han lanzado sus promesas y juramentos entre rumores de los adversarios y golpes en la mesa de los diputados de Vox cuando algún diputado hizo uso de las lenguas cooficiales en lugar del castellano o aludido a los "presos políticos".
Albert Rivera pidió la palabra, quiso intervenir, pero la presidenta de la Cámara no se lo permitió en primer término. Luego sí, y el líder de Ciudadanos denunció que se hablase en la Cámara baja de "presos políticos". Batet no atendió a las quejas del líder de Ciudadanos, lo que fue respondido con una ovación de los grupos independentistas. Primera sesión de la XIII legislatura y primera bronca en el Parlamento.
Todo esto sucedía en mitad de una inmensa bronca. Los diputados de Vox, y algunos de otros partidos, gritaban y pateaban sus escaños cada vez que un independentista empezaba con su letanía. Les respondían con aplausos los compañeros de los increpados. El guirigay fue tan fabuloso que la mayoría de fórmulas ni siquiera se escuchaban desde dentro del hemiciclo.
Meritxell Batet, ya convertida en presidenta del Congreso, cerró la sesión intentando poner paz y despidiéndose en los cuatro idiomas de España. Moltes gràcies, eskerrik asko, moitas grazas, muchas gracias. Y Junqueras, antes de volver a la cárcel de Soto del Real, la aplaudió desde su escaño.