HABLAN LOS CANDIDATOS
«Sería tristísimo para León que si el PSOE gana las elecciones no pudiera gobernar»
JOSÉ ANTONIO DIEZ / CANDIDATO DEL PSOE A LA ALCALDÍA DE LEÓN

José Antonio Diez, candidato del PSOE a la Alcaldía de León, en el Musac.
Su lema de campaña juega con la polisemia del 10. Cuatro años después de su primera derrota, doce después de que formara parte del gobierno municipal, José Antonio Diez (León, 1968) quiere que su apellido se transforme en su objetivo.
—¿Qué necesita un León de 10, como su lema?
—León necesita un cambio, dejar atrás estas dinámicas de los últimos años que han supuesto un importante retroceso para esta ciudad en todos los ámbitos. No solamente en el ámbito económico y social, desde el punto de vista de la pérdida de la población y el desempleo, sino de oportunidades de inversión, de mantenimiento y de relanzar nuevos proyectos de futuro para esta ciudad y de seguir con aquellos de futuro que se lanzaron hace una década y que el PP paró.
—¿Uno de esos proyectos a recuperar es el tranvía?
—No, somos conscientes de que hay proyectos que tienen su momento y su oportunidad. Las ciudades que incorporaron modos sostenibles de transporte, y en este caso el tranvía lo era, han dado un gran avance en cuanto a imagen y posicionamiento para la competitividad. Pero ya no es el momento.
—¿Cuál es el proyecto principal esta vez?
—Yo no diría que hay un proyecto principal. Lo principal es el proyecto de ciudad del PSOE para León. Es un proyecto ambicioso, que se circunscribe al largo plazo. A mí lo que me gustaría es llegar a un acuerdo con todas las fuerzas políticas para que esos proyectos estratégicos y de largo recorrido al final sean asumidas con un amplio consenso y, venga quien venga después, puedan continuar. Así no pasará como hasta ahora, con los estancamientos y paradas de proyectos, lo que ha supuesto una falta de oportunidades y de desarrollo para la ciudad.
—¿Qué plantea para retener y atraer empleo?
—He propuesto un gran pacto de ciudad por el empleo. Para que León pueda salir de esta situación, en la que nos han sumido el PP en la Junta, en el Gobierno y en este Ayuntamiento, necesitaremos la colaboración del resto de instituciones. Es fundamental en ese pacto saber hacia dónde queremos ir. Ahí tenemos que hablar también de seguir impulsando el sector de las tecnologías de la información y la comunicación y dar más importancia al Incibe. Es un compromiso del Gobierno intentar recuperar, si es posible, algunas competencias eliminadas del Incibe y que permitan mejorar las sinergias que había con las empresas del sector. Ahora mismo es algo muy encapsulado y de difícil juego para las empresas. Quiero recordar que, cuando era Inteco y no Incibe, aquí había alojadas una docena de grandes multinacionales que empleaban a más de 800 trabajadores, muy cualificados. Hoy en día, prácticamente solo queda una, el centro de excelencia de Indra, que estaba ya antes. El polo tecnológico que se creó es importante recuperarlo.

—¿Qué futuro ve en Torneros?
—Europa ha decidido que en su estrategia de transporte terrestre León sea un nudo principal de la red de comunicaciones del noroeste. A través del Sepes se dieron los pasos iniciales en la etapa de Zapatero, pero me consta que ahora mismo hay clústers de empresas interesadas en adquirir prácticamente la totalidad del suelo industrial de este polígono y relanzar lo que será el motor dinamizador sin lugar a dudas. Esto no excluye a otras plataformas o polígonos como puede ser Villadangos. León tiene que saber mirar a su provincia porque nuestra ciudad, que es muy de servicios, tira mejor y funciona mejor cuando nuestra provincia va bien.
—¿Qué papel tiene el turismo?
—El turismo está abandonado y hay muchas oportunidades dentro de distintos grupos. Voy a hacer una apuesta muy fuerte con el sector del comercio para que León se incorpore al clan de ciudades de turismo de compras que promociona la Dirección General de Comercio y Turismo. Hay que cumplir una serie de requisitos y León cumple una gran parte. Sería muy importante que entráramos, a parte de potenciar otros como el deportivo, el idiomático y el congresual, que es una lástima que esté limitado por la falta del Palacio de Congresos. Creo que hay también un sector importante como es el de la cultura. Tenemos aquí en León unos grandes creadores, unos grandes agentes culturales y una gran oportunidad para que se desarrolle una industria cultural.
—En ese listado de proyectos que pedirá al Gobierno, ¿cuáles son los más importantes?
—Establecería categorías. Unos se podrán reivindicar y otros habrá que exigirlos. Entre los que se exigirán están los que tienen que ver con el desarrollo de nuestra economía, como la puesta en marcha de la plataforma logística de Torneros; también la llegada del tren de vía estrecha a la estación de Matallana. Luego está también el Teatro Emperador, que hay que reivindicar, para el que hay que llegar a un acuerdo con la Junta, que no me cabe duda que alcanzaremos cuando cambie el color político. Vamos a insistir en recuperar el Centro de Regulación y Control (CRC), para el que ya ha habido algunos anuncios del Gobierno para llevar algunas líneas, aunque queremos el control de las líneas del noroeste.
—¿Eso es exigencia o reivindicación?
—Eso es reivindicación.
—¿Y San Marcos?
—Eso es una exigencia, evidentemente. Me consta, como ha dicho la ministra, que va a seguir adelante. Pero es muy importante que los ciudadanos sepan que la falta de posibilidad ha sido única y exclusivamente por la negligencia de Antonio Silván, que ha sido incapaz de contestar, en tres ocasiones, a los requerimientos que desde Turespaña le han hecho en relación a temas concretos que había que resolver. Una vez que el alcalde desaparezca, ese proyecto va a ir como un tiro. Será una realidad en el menor tiempo posible. Va ser mucho mejor de lo que fue.
—¿Y a la Junta?
—Hay un proyecto que ha desnudado al PP y Cs, que ese el centro multidisciplinar, deportivo y cívico o cultural que hay en Eras. Pero la Junta tiene tantos déficits y tantos debes con esta ciudad que sería difícil empezar. Está la puesta en marcha de un conservatorio acorde a las necesidades que tiene esta ciudad, no lo que nos quieren hacer. Y está el centro de salud de La Granja, que es fundamental. En educación, la Junta debe hacer una inversión importante. También algo que he hablado con Tudanca y que es justo: no podemos seguir con la centralización brutal que tienen la administración en Valladolid.
—¿Qué escenario de pactos ve?
—En un escenario tan atomizado como el que parece que se va a producir, lancé un guante de bastante sentido común a Antonio Silván, aunque también al resto: que la lista más votada pueda tener la opción de gobernar. En un sistema de tanta atomización, llegar a acuerdos o pactos bilaterales, trilaterales o cuatrilaterales se ha demostrado que te hace ceñirte en ocasiones a exigencias que condicionan el futuro de esta ciudad. Mi compromiso es el de gobernar con todos. Creo que mejora la democracia, la participación y el consenso y la toma de decisiones finales. He visto a lo largo de estos años de experiencia política que todos los partidos políticos tienen cosas interesantes y proyectos interesantes que aportan. Eso se puede hacer desde el diálogo, desde no tener tus manos levantadas de forma asegurada.
—Parece que prefiere gobernar en solitario a pactar.
—Aunque tuviera esa opción, que probablemente pudiera tenerla, intentaría convencer a todas las fuerzas de que la mejor opción es esa. Nos tenemos que olvidar de los sillones y de querer tener una relevancia por encima de los demás, cuando realmente lo que ofrezco es que tengan la misma que todos. Alguien tiene que ser el alcalde, no queda más remedio, pero que luego todos los partidos tenga relevancia y sean bien tratadas en el consistorio.
—¿Incluye darles concejalías?
—Yo no tendría inconveniente, aunque sería rizar el rizo, que alguien que haya demostrado cualificación suficiente la llevara aunque no fuera de mi formación. Por ejemplo, el señor Rajoy.
—Lo pone porque ya no estará.
—Sí, pero me gustaría porque ha sido eficiente; no con las mentiras que cuenta el alcalde, pero eficiente. Aunque no quiero que este sistema coarte la capacidad de oposición de todas las formaciones. No quiero comprar a los grupos. Quiero que hagan oposición leal, constructiva.
—No contestó a la pregunta de Ciudadanos, con los que ha tenido desencuentros.
—Ciudadanos llegó aquí con una serie de eslóganes, que es lo que siguen teniendo, no hay un proyecto realmente político detrás, ni un conocimiento exhaustivo de la ciudad; quedan muy bien pero detrás no hay nada, está hueco. Llegó con lo de la nueva política, que es algo que no existe, como se ha podido demostrar. Es un partido que se ha convertido aquí en la muleta del PP. Son corresponsables al 100% en la nefasta gestión del PP. Han realizado exigencias al equipo de gobierno, muchas de ellas poco acertadas, y que han condicionado también las actuaciones del PP. Se hacen trampas ellos solos al solitario,como se ha demostrado en las primarias. No ha demostrado capacidad de gestión, ni ideas, ni proyectos y tendrá que cambiar mucho y mejorar mucho para que realmente pueda ser algo positivo y que aporte. Es lo que deseo que hagan, pero desde el conocimiento, desde la humildad y sobre todo desde el compromiso de que esto es un proyecto colectivo; no es el ‘gracias a Ciudadanos’. Cs debe haber aprendido del papelón que ha hecho estos cuatro años y reconsiderar esa postura si quiere ser un partido útil para esta ciudad.
—¿No pone cordón sanitario a Vox, como ha hecho su partido en otros territorios?
—La política municipal no es la política nacional. Cuando estamos hablando de una ciudad lo importante son las personas. Mi experiencia me dice que personas de cualquier ideología tienen ideas, proyectos buenos, son trabajadoras, sensatas y entregadas a la causa, que es su ciudad. Por lo tanto es absurdo decir que alguien de Vox, de Podemos, de Ciudadanos, del PP o del PSOE no va a poder aportar en un proyecto de ciudad. No tengo ningún cordón, ni lo voy a tener nunca. Aunque deberán demostrar que quieren trabajar y tienen un proyecto serio por León. De momento, lo que he oído denota su profundo desconocimiento de León y de la gestión municipal.
—Se le nota muy convencido de que va a ser alcalde.
—Uno siempre se presenta a ganar. Quienes me tienen que ver son los ciudadanos y eso se verá el día 26 de mayo. Pero sinceramente creo que es una oportunidad, no sólo para mí, que sería el mayor orgullo, sino una oportunidad para esta ciudad. León no puede perder más oportunidades. Un cambio es necesario porque se llevan muchos años haciendo mal las cosas. Tenemos un Gobierno que se implicará como siempre lo ha hecho el gobierno socialista con los proyectos de León. Tenemos una seria posibilidad de un cambio en Castilla y León. Sería rizar el rizo ya: que el central, el autonómico y el local fueran del mismo color para apoyar los proyectos, sin trabas.
—Póngase en el escenario contrario. Pierde. ¿Se iría?
—Una cosa es perder y otra no gobernar.
—Pierde y no gobierna.
—Sería una situación muy complicada para el PSOE y para mí. Me plantearía irme. No digo que me marchara al día siguiente, pero mi proyecto para esta ciudad se habría consumado, habría tenido dos oportunidades y tendría que haber un relevo en el proyecto. Pero no me lo planteo.
—Gana, pero no gobierna.
—Eso es diferente. Si, como les gusta decir a otros, hay un acuerdo de perdedores, si vemos cosas extrañas, con partidos que parecería increíble que pudieran llegarse a apoyar después de la gestión que han hecho estos cuatro años, entonces, tendría que asumir mi responsabilidad de oposición, que no es la que habrían decidido los ciudadanos. Sería tristísimo para León que si el PSOE gana las elecciones no pudiera gobernar.
—¿Y, si no gana, gobernará?
—No, aunque matizo. Esa es mi idea, pero me gustaría que Silván también lo asumiera. Si él no lo acepta, yo en principio mi intención sería no hacerlo, pero me encontraría legitimado para hacerlo. No aceptar este reto lo que indica es que va a perder y está preocupado. No aceptar le deja en una situación de debilidad tan sumamente grande que no me extraña que otros partidos, que han venido aquí a lo que han venido, le estén dando el mordisco que le están dando al PP.