Puigdemont fracasa al querer ser eurodiputado por poderes
Envía sin éxito a su abogado al acto de acatamiento de la Constitución.

El expresidente Carles Puigdemont y ahora huido en Bélgica, en una rueda de prensa. LARA MALVESÍ
nuria vega | madrid
Ni Carles Puigdemont ni Antoni Comín, sobre quienes pesa una orden de detención, acudieron ayer al Congreso para acatar la Constitución y conseguir su credencial de eurodiputados. Como el resto de cargos electos, estaban citados a mediodía, pero sólo su abogado, Gonzalo Boye, se desplazó hasta la Cámara baja. Llevaba consigo un documento en el que, según explicó, ambos prometen ante notario respetar la Carta Magna «por imperativo legal». Y aunque el gesto quedó públicamente registrado, no sirvió para cumplir los trámites exigidos por la Junta Electoral Central. Poco antes de las doce, Boye accedió a la Sala Constitucional en la que 50 eurodiputados esperaban para el juramento. Su intención era presentar el acatamiento por escrito, sin necesidad de que Puigdemont y Comín se vieran expuestos a ser arrestados después de que el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, rechazara el sábado dejar sin efecto las órdenes nacionales de búsqueda, detención e ingreso en prisión. Pero la maniobra del abogado, que lamentó el despliegue de seguridad en el Congreso, sirvió de poco.
Una funcionaria de la Junta Electoral Central le invitó a abandonar la sala y a llevar los papeles al registro para que puedan ser analizados en los próximos días. Así lo hizo poco después, según fuentes cercanas al letrado. Pero, mientras tanto, Boye denunció que nadie había querido «mirar» su documentación y se reservó el derecho a acudir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. El pasado 13 de junio, la Junta ya respondió al representante de Puigdemont y Comín que para poder expedir sus credenciales como eurodiputados los dos debían «prestar juramento o promesa de acatamiento de la Constitución», tal y como establece el artículo 224.2 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General. En esa misma resolución, quedaba fijada, además, para este lunes la sesión en el Congreso. Ahora se trata de un requisito que ambos tienen pendiente. Y si en cinco días -un plazo que empezó a correr el viernes- no queda satisfecho, sus escaños quedarán vacantes.
Tampoco pudo obtener en la jornada de ayer la credencial el presidente de Esquerra, Oriol Junqueras, a quien el Tribunal Supremo denegó el permiso para salir de prisión. De momento, por lo tanto, ninguno de los tres podrá estar en la constitución del Parlamento Europeo el 2 de julio en Bruselas. El caso del titular de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, es distinto. Por razones de agenda -estaba convocado a un encuentro de ministros europeos de su área- se ausentó este lunes del Congreso. La Junta ya le ha citado el jueves para el acto de acatamiento. Todos los juramentos valen Salvo estas cuatro excepciones, el resto de eurodiputados obtuvo ayer lunes el visto bueno del órgano electoral, que avaló, tras un análisis pormenorizado a puerta cerrada, cada una de las fórmulas empleadas para garantizar el respeto a la Constitución.