Interior prepara el envío de hasta 750 antidisturbios al ‘otoño caliente’ catalán

melchor sáiz-pardo | madrid
La Secretaria de Estado del Ministerio del Interior teme que los Mossos d’Esquadra puedan verse desbordados por el ‘otoño caliente’ que se prepara en Cataluña a cuenta del segundo aniversario del referéndum ilegal del 1-O, la sentencia del Supremo contra los líderes del ‘procés’ y, ahora, por la detención de nueve radicales de los CDR acusados de terrorismo.
Esa preocupación ha llevado al departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska a diseñar un ambicioso plan de seguridad, que se activará el próximo lunes y que estará activo hasta el 15 octubre, aunque esta última fecha es «estimativa», ya que el despliegue está sujeto a ampliarse en el tiempo si los desórdenes continúan tras conocerse el fallo del Supremo que se espera para la primera quincena del mEs próximo. El operativo de Interior, en primer término, contempla el envío a Cataluña de hasta 750 antidisturbios de forma escalonada de las Unidades de Intervención de la Policía (UIP) si fuera necesario, y siempre en apoyo de los Mossos d’Esquadra. La primera parte de este despliegue, la única que por ahora está cerrada por completo, estará operativa el próximo lunes y contempla el envío de 200 funcionarios de las UIP procedentes de las bases de Sevilla, Granada y Bilbao. Estos agentes ya han sido comenzado a ser trasladados a hoteles de Salou y Casteldefells. En algunos casos estos funcionarios han vuelto a los mismos establecimientos hosteleros donde en otoño de 2017, en pleno ‘procés’, sufrieron escraches de la población.
Además de los 200 refuerzos, el Cuerpo Nacional de Policía cuenta con otros tres grupos de UIP (150 funcionarios) desplegados de manera permanente en Cataluña, tanto en la Zona Franca de Barcelona como en la frontera de La Junquera.
Otra decena larga de grupos de la UIP de toda España (unos 600 funcionarios más) están en alerta para incorporarse al dispositivo si las circunstancias lo requieren.
Responsables del actual operativo precisaron que los agentes, en principio, estarán destinados a la protección de inmuebles de titularidad de la Administración Central del Estado y que solo ampliarían su radio de acción a petición de los Mossos d’Esquadra si sus unidades de orden público (Brimo y Arro) se vieran desbordadas por las protestas. Grande-Marlaska insistió hoy en que todo el operativo ha sido «coordinado» con los Mossos, aunque alegó razones de seguridad para no desvelar más detalles.