Rivera se presenta como el único que puede pactar gobiernos

Albert Rivera encara la recta final de la que se ha convertido en su campaña electoral más difícil. Todas las encuestas, aquellas que en 2015 le llevaban en volandas, sitúan a Cs al borde del precipicio. Pero en las filas naranjas confían en remontar y que el domingo pueda repetirse lo que ocurrió en Andalucía hace casi un año, cuando ni una sola encuesta apuntaba a un cambio de Gobierno. «Yo quiero un Ejecutivo como ese», reconoce el líder liberal, «obligado» a entenderse con Pablo Casado y al que un desplome en las urnas podría abrirle las puertas de salida.
Ayer llegó en moto a Herrera del Duero para encontrarse con organizadores de la concentración motera Pingüinos. Prometió quitar todos los guardarraíles y dijo que es el único capaz de pactar un gobierno.