Casado acusa a Sánchez de estar dispuesto a cambiar el régimen del 78
No augura Pablo Casado a su adversario un buen desenlace de legislatura. Ni siquiera un mandato manejable cuando el Gobierno se sostiene sobre una mayoría parlamentaria heterogénea con intereses difíciles de conciliar para el PSOE. «Acabar -pronosticó ayer a punto de ser investido Pedro Sánchez-, todo el mundo sabe que no acabará bien». Y ya sea o no cuestión de «dos años», como estiman en el PP, será un tiempo y un contexto que los populares aprovecharán para ejercer una oposición sin concesiones que apenas deje espacio a sus rivales en la derecha, Vox y Cs. Frente a quienes en el partido abogaban por llamar a los socialistas al entendimiento, trasladó un diagnóstico de gravedad y elevó el tono. Atribuyó ya entonces al PSOE el negociar la «soberanía» de España, por decisión propia, con «defensores del terrorismo, delincuentes condenados en firme y golpistas que han cometido delitos de sedición». Y en esa misma línea, acusó al secretario general de los socialistas de estar incluso dispuesto a superar el marco nacido de la transición. «Lo terrible, señor Sánchez -dio Casado por hecho-, es que usted ha aceptado mantenerse en el Gobierno al precio de cambiar el régimen. Es decir, de desbordar el sistema del 78.
La portavoz de Ciudadanos, Inés Arrimadas, volvió a hacer una enmienda a la totalidad del Gobierno de coalición y acusó a Pedro Sánchez de «romper todos los puentes con el constitucionalismo». «No le ha votado ni un solo español para hacer lo que está haciendo usted aquí», aseveró desde el atril.
El presidente de Vox, Santiago Abascal, ratificó la oposición frontal de su partido al Gobierno «ilegítimo» que quiere presidir Sánchez y que cuenta con el «beneplácito» de ETA. «La compañía aseguradora de la investidura, es decir, del golpe de Estado institucional que están ustedes dando, se llama ETA», aseveró.